La pandemia azota a América Latina y ensombrece el final del Ramadán

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La pandemia azota a América Latina y ensombrece el final del Ramadán

América Latina se convirtió en "un nuevo epicentro" de la covid-19, según la OMS, tras un imparable aumento de una pandemia que este domingo ensombrece el Aíd al Fitr, la fiesta que marca el final del Ramadán.

Las réplicas de este terremoto sanitario siguen estremeciendo a todos los países latinoamericanos. La región se encuentra en pleno pico de la pandemia, en especial Brasil, con más de 347.000 casos y 22.000 muertos.

El gigante sudamericano desplazó a Rusia como segundo país con más contagios en el mundo detrás de Estados Unidos, según datos del Ministerio de Salud.

Una de las principales preocupaciones es la inmensa región de la Amazonia, que en Brasil tiene unos 450 infectados por cada 100.000 habitantes.

México, el segundo país de la región con el mayor número de muertos, registró hasta este sábado 65.856 casos confirmados y 7.179 defunciones.

El país se enfrenta a su "momento más doloroso por la pandemia", en palabras del presidente Andrés Manuel López Obrador.

En Argentina la aceleración de los contagios, que en Buenos Aires se quintuplicó en las últimas dos semanas, llevó al presidente Alberto Fernández a extender el aislamiento social obligatorio hasta el próximo 7 de junio.

En Bolivia, el departamento amazónico del Beni, fronterizo con Brasil, fue declarado "desastre sanitario" tras un aumento exponencial de contagios y fallecidos.

En Perú, segundo país de la región en contagios (115.754) y el tercero en fallecidos (3.300), el gobierno extendió hasta el 30 de junio el confinamiento obligatorio.

Otros salen mejor parados

Costa Rica, que no adoptó cuarentenas obligatorias ni restricciones drásticas de movilidad pero aún así tiene muy bajos niveles de contagio, lucha para mantener su "logro frágil" con "disciplina", dijo a la AFP el presidente Carlos Alvarado.

En toda América Latina han fallecido más de 38.864 personas y se han registrado unos 706.798 contagios, según el recuento de la AFP de este sábado.

Sin embargo está lejos del 1,6 millones de casos y 97.048 muertos de Estados Unidos (+1.127 en las últimas 24 horas), donde el presidente Donald Trump aumenta la presión sobre los gobiernos locales para flexibilizar el confinamiento y reactivar la economía, con la batalla por su reelección en ciernes.

El estado de Nueva York, no obstante, registró en las últimas 24 horas 84 muertes, la cifra más baja desde el 24 de marzo, anunció el gobernador, Andrew Cuomo.

- Final del Ramadán -

Los musulmanes celebran este domingo el final del mes de ayuno del Ramadán, marcado en muchos países por restricciones.

En Pakistán, desoyendo las consignas de distanciamiento físico, los musulmanes acudieron a los mercados para comprar en masa antes del Aíd al Fitr, una de las fiestas más importantes del calendario musulmán.

"Durante más de dos meses, mis hijos estuvieron confinados en casa", dijo Ishrat Jahan a la AFP en un mercado de Rawalpindi. "Esta fiesta es para los niños y si no pueden celebrarla con ropa nueva, no tiene sentido trabajar tan duro todo el año".

En Indonesia, el país con más población musulmana del mundo, algunos recurren a transportistas clandestinos y a certificados falsos para eludir la prohibición de viajar a otras partes del archipiélago y reunirse con sus familiares como suelen hacerlo cada año por el Ramadán.

Varios países como Egipto, Irak, Turquía y Siria han prohibido las oraciones colectivas por temor a la propagación del coronavirus. Arabia Saudita, que alberga los lugares más sagrados del islam, ha impuesto un toque de queda de cinco días desde el sábado.

Irán, con el mayor número de decesos por la pandemia en Oriente Medio, ha pedido a sus ciudadanos que eviten viajar durante el Aíd, que se espera que tenga lugar el lunes en este país de mayoría chiíta, al igual que para la comunidad chiíta de Irak.

En Francia, el quinto país del mundo con más muertes (28.289), el Aíd al-Fitr llega cuando el gobierno ha autorizado la reanudación de las ceremonias religiosas desde el sábado. Pero las autoridades musulmanas del país han pedido a los fieles que no vayan a las mezquitas para las oraciones del domingo por la mañana.

Los europeos por su parte recuperan una apariencia de normalidad y redescubren los placeres de un paseo o un baño, aunque bajo vigilancia. El continente, que llegó el sábado a dos millones de contagiados, sigue siendo el más enlutado por esta pandemia, con más de 173.000 decesos.

"Lo más duro ha pasado (...) la gran ola de la pandemia ha sido superada", aseguró el jefe de gobierno español, el socialista Pedro Sánchez.

La cifra media de decesos y contagios, excepto algún rebrote, ha bajado en las últimas dos semanas en España, el cuarto país en número de muertos (28.678) en el mundo, después de Estados Unidos, el Reino Unido e Italia.

Un dato clave: la transmisión del coronavirus bajó a 0,20, según explicó Sánchez, es decir, que ni siquiera se transmite de persona a persona (1 a 1) en estos momentos. Un logro para un coronavirus muy contagioso, que podría rebrotar en una segunda oleada, según algunos científicos.

Por ello, las precauciones siguen siendo de rigor en Europa. Después de Grecia y Francia, el gobierno italiano autorizó a sus ciudadanos este sábado a acudir a las playas, pero solamente para pasear o bañarse, sin poder tomar el sol en la arena.

"Estaba tan emocionada, extrañaba tanto el mar. Respirar un poco de yodo, poner los pies en la arena, en el agua, comer un pequeño plato de espaguetis. Es suficiente para mí", comentaba sonriente Arianna Tucci.

Chipre también abrió sus playas, con límites de distancia entre los bañistas.

"A partir de julio se reanudará la entrada de turismo extranjero en España en condiciones de seguridad", declaró Sánchez, que también anunció la autorizacion a reanudar la Liga de fútbol a partir del 8 de junio.

Madrid y Barcelona podrán desde el lunes reabrir terrazas de bares, museos y hoteles.

La crisis económica es una realidad en Europa, que como el resto del mundo espera una recesión gigantesca, y que promete nuevos y complicados episodios.

Francia y Alemania están dispuestos a plantear un plan de reconstrucción de medio billón de euros para sus socios más golpeados. Pero este sábado salió a la luz un documento de cuatro países (Holanda, Austria, Suecia y Dinamarca) que se oponen a dar el dinero y quieren que los afectados lo pidan prestado.

Como una muestra del impacto arrollador de la pandemia, la compañía de alquiler de vehículos Hertz se declaró en quiebra en Estados Unidos y Canadá, y despidió a 20.000 personas, la mitad de su plantilla mundial.

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