Pakistán: Imran Khan desafía al Gobierno y lidera una multitudinaria marcha en Islamabad

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Pese a los bloqueos de carreteras para impedir el acceso a Islamabad, el derrocado primer ministro de Pakistán llegó junto a miles de seguidores a la capital este miércoles 25 de mayo. Se trata de una nueva demostración de fuerza contra el Gobierno de coalición, que encabeza Shebaz Sharif desde hace 45 días. Hubo enfrentamientos entre la policía y los manifestantes y fue declarado el estado de emergencia en los hospitales.

Contenedores de mercancías y camiones fueron utilizados por la policía paquistaní para cortar las principales vías de ingreso a Islamabad, pero no lograron evitar que miles de partidarios del ex primer ministro Imran Khan, alentados por él mismo, decidieran marchar hacia el centro de la capital para protestar contra su destitución, pedir la salida de los miembros del actual gobierno y exigir que se adelanten las elecciones, programadas para 2023.

En la mañana de este 25 de mayo, las masivas protestas desembocaron en enfrentamientos entre manifestantes y las autoridades policiales, que utilizaron gases lacrimógenos para contrarrestar a los marchantes, venidos en bus y automóviles hasta los límites de la capital para luego entrar a pie. Mientras tanto, Khan llegó en helicóptero a la ciudad de Mardan, en una vía ubicada a unos 100 kilómetros al noreste de la capital, condenó la represión policial e instó a sus seguidores a seguir la movilización.

Horas más tarde, el convoy cruzó un puente que se extiende entre las provincias de Khyber Pakhtunkhwa -dominada por el partido de Khan, el Tehreek-e-Insaf (PTI)- y Punjab, administrada por el Gobierno, donde los contenedores de transporte que bloqueaban la ruta fueron empujados a un lado de la carretera por los manifestantes.

"Cuando llegamos aquí, tuvimos un duro enfrentamiento con la policía. Pero huyeron y pudimos despejar el puente para Imran Khan", dijo Zulfiqar Khan, un obrero de 42 años, en Attock.

Flanqueado por más de 20.000 partidarios, incluidos miembros de su partido PTI, Khan declaró en la mañana que "ningún obstáculo puede detenernos, cruzaremos todas las barreras y llegaremos a Islamabad", donde la intención es quedarse hasta que se convoquen nuevas elecciones.

El gobierno encabezado por el primer ministro Shebaz Sharif se comprometió a detener el avance de las marchas, catalogando a la manifestación como un intento de "dividir la Nación y promover el caos".

Piden acuerdo entre el Gobierno y la oposición

La Corte Suprema de Pakistán realizó este miércoles una sesión de emergencia y ordenó al Gobierno y a los líderes del PTI que hagan negociaciones urgentes. También dictó la liberación de partidarios detenidos por la policía.

Más de 1.700 personas han sido arrestadas desde que la policía comenzó a allanar las casas de los seguidores del PTI el lunes por la noche, explicó la ministra del Interior, Rana Sanaullah, quien previamente acusó a los manifestantes de planear portar armas en la marcha.

Las escuelas de la capital y la vecina Rawalpindi fueron cerradas, mientras que en los hospitales fue declarado el estado de emergencia, con el personal en alerta. "Hemos visto la capital bloqueada antes, pero esto es algo sin precedentes", indicó a la AFP Allah Ditta, de 52 años y trabajador de una escuela privada de Islamabad.

Sawera Masih, empleada de salones de belleza, se quejó de que la interrupción a gran escala estaba afectando más a los asalariados como ella. "Quienquiera que esté en el poder no hace una diferencia para nosotros, pero no ganar ni por un solo día me afecta a mí y a mi familia", afirmó la joven de 23 años.

Imran Khan es conocido por haber sido una estrella internacional del críquet. Reconvertido en político islamista, fue elegido primer ministro en 2018 hasta hace un mes y medio cuando fue destituido mediante una moción de censura que, según su partido, se debió a una presunta injerencia extranjera y a una disputa con el ejército -el mismo que lo respaldó para llegar al poder- sobre su liderazgo. Desde entonces, no ha dejado de celebrar mítines en todo el país.

Durante su gobierno, Khan, de 69 años, siempre prometió una política exterior independiente sin la presencia de Estados Unidos y el fin de décadas de corrupción y clientelismo. Pero su caída se debe, en parte, a su fracaso para manejar la grave situación económica del país, la disminución de las reservas de divisas y la inflación en alza. Sin embargo, mantiene el apoyo de las masas en todo el país, particularmente entre los jóvenes.

Con AFP, AP y EFE

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