El país más afectado por la guerra de Ucrania no es europeo y vive una gran tragedia

Han corrido ríos de tinta sobre las consecuencias que la guerra de Ucrania está teniendo en Europa, especialmente todo lo relacionado con la crisis energética. Mientras que las naciones del continente se preparan para un otoño y un invierno de restricciones, en otra parte del mundo la lucha se centra en poder comer para sobrevivir.

Se trata de uno de los países más pobres del mundo: Somalia. En este lugar, situado en el Cuerno de África, una hambruna amenaza la existencia de 7 millones de personas, que se encuentran en situación de inseguridad alimentaria grave, tal y como cuenta el Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas.

Somalia se encuentra en una situación límite por la sequía y la guerra de Ucrania. (Photo by ED RAM/AFP via Getty Images)
Somalia se encuentra en una situación límite por la sequía y la guerra de Ucrania. (Photo by ED RAM/AFP via Getty Images)

Y aunque la situación ya era difícil antes del conflicto en Ucrania, lo que han hecho estos meses de guerra ha sido agravarla, siendo ahora dramática. El motivo es que los dos contendientes, rusos y ucranianos, son en buena medida la despensa del planeta, ya que en conjunto venden un tercio del suministro mundial de trigo.

Como consecuencia de las hostilidades, el precio de los alimentos está subiendo muchísimo, haciéndolo inviable a cada vez más familias. Así, la guerra de Ucrania supone para Somalia una tormenta perfecta. A los problemas que ya tenía con la sequía y la falta de alimentos, ahora se une este conflicto que dificulta todavía más que su población pueda comer.

Tradicionalmente, en esta zona del mundo, ha habido sequías cada cierto tiempo, pero en los últimos años son cada vez más frecuentes y devastadoras. Los patrones climáticos decían que hay dos temporadas de cultivo cada año y de vez en cuando se producía esta escasez de agua, pero las poblaciones estaban preparadas, ya habiendo guardado alimento o vendiendo el ganado para adquirir agua o comida.

La población ha tenido que dejar sus casas por la sed y el hambre y buscar ayuda. (Photo by Sally Hayden/SOPA Images/LightRocket via Getty Images)
La población ha tenido que dejar sus casas por la sed y el hambre y buscar ayuda. (Photo by Sally Hayden/SOPA Images/LightRocket via Getty Images)

Sequía permanente

Pero la lluvia ha dejado de caer y cuando lo hace es insuficiente. Desde 2008 ha habido sequía todos los años y en 2011 ya hubo una hambruna. Las temperaturas abrasadoras golpean a una población que se queda sin recursos, ya que no puede alimentar ni a sus habitantes ni a su ganado. Solo la lluvia puede acabar con esta realidad, pero una vez más los pronósticos son muy malos.

La sed y el hambre están empujando a las personas a realizar peligrosos viajes a pie, de 200 y 300 kilómetros, en busca de un lugar seguro, que normalmente son los centros de Naciones Unidas. Una travesía que muchos no son capaces de superar y perecen en el camino.

Y además, siempre está la amenaza del grupo terrorista Al-Shabaab, que ataca a la sociedad civil. Lógicamente, el fin de la guerra de Ucrania y la estabilización de los precios de los alimentos ayudarían de forma notable a la situación de una Somalia que se muere de hambre, mientras el resto del planeta mira para otro lado.

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