Esclavizó y torturó a un hombre durante años en su restaurante: ahora pagará 546,000 dólares y pasará 10 años en prisión

Jesús Del Toro
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Durante cinco años, John Christopher Smith trabajó 100 horas a la semana sin tener días libres como cocinero en el buffet del restaurante J&J Cafeteria en Conway, Carolina del Sur.

Pero por toda esa enorme carga de trabajo Smith no recibió paga alguna, por lo que en la práctica estaba sometido a esclavitud a manos del gerente del restaurante, Bobby Paul Edwards.

Bobby Paul Edwards fue sentenciado a 10 años de prisión y a pagar 546,000 dólares por mantener a un empleado afroamericano de su restaurante en condición de esclavitud. (J. Reuben Long Detention Center via AP)
Bobby Paul Edwards fue sentenciado a 10 años de prisión y a pagar 546,000 dólares por mantener a un empleado afroamericano de su restaurante en condición de esclavitud. (J. Reuben Long Detention Center via AP)

Smith, que es afroamericano y padece una ligera discapacidad intelectual, comenzó a trabajar en esa cafetería desde que tenía 12 años, en 1990. Al principio limpiaba mesas y lavaba platos y por años, de acuerdo a The Washington Post, trabajó allí feliz, y con paga, durante la época en que el restaurante era operado por familiares de Edwards.

Pero cuando en septiembre de 2009 Edwards, de 56 años y de raza blanca, se hizo cargo de J&J Cafeteria, todo eso cambió.

Edwards hizo que Smith, de 43 años, trabajara cocinando los siete días a la semana, sin descanso, sin salario y en malas condiciones, recurriendo incluso en ocasiones a la violencia para castigarlo cuando él no hacía las cosas del modo o con la rapidez que Edwards exigía.

Incluso, de acuerdo a documentos judiciales citados por The Washington Post, Edwards se aprovechó de la discapacidad cognitiva de Smith, lo hizo mudarse a un apartamento infestado de cucarachas en el que vivía en condiciones “subhumanas”, y lo aisló de su familia.

El sujeto además recurría literalmente al terror y a la tortura para mantener controlado a Smith. Por ejemplo, Edwards lo amenazaba con hacerlo arrestar, le lanzaba insultos raciales y llegó a golpearlo con cinturones y sartenes. Incluso, para castigarlo por no haber preparado pollo frito a la velocidad que él exigía, en una ocasión Edwards presionó el cuello de Smith con unas pinzas metálicas que previamente habían sido sumergidas en grasa ardiente.

“La mayoría del tiempo me sentía inseguro, como si Bobby pudiera matarme si hubiera querido… Yo quise escapar de ese lugar pero no pude pensar cómo hacerlo sin ser lastimado”, dijo Smith de acuerdo a documentos judiciales.

La condición en la que Smith se encontraba sometido por Edwards era de esclavitud, y aunque otros empleados al parecer conocieron de esos abusos no dijeron nada por miedo a represalias.

Fue hasta que Geneane Caines, cuya nuera trabajaba en ese restaurante, decidió actuar en defensa de Smith que las cosas cambiaron. Caines reportó el abuso a las autoridades en octubre de 2014, de acuerdo a la televisora WYFF y Edwards fue arrestado.

Por las condiciones en que tenía sometido a Smith, a Edwards se le acusó de agresión en segundo grado y tráfico humano, entre otros cargos. Las autoridades de protección social atendieron a Smith.

Edwards se declaró culpable en 2019 y fue condenado a 10 años de prisión. Además, la corte le ordenó pagarle a Smith una indemnización de 273,000 dólares.

Pero eso no le pareció suficiente a la fiscalía. De acuerdo al periódico The Post and Courier, se presentó una apelación por considerarse que esa cifra era inadecuada ante la gravedad del abuso que Edwards le infligió a Smith.

Y, en efecto, la corte de apelaciones decidió que Edwards debe pagarle a Smith el doble: 546,000 dólares.

“Cuando un empleador no paga esas cantidades (paga regular y tiempo extra), el empleado sufre pérdidas, lo que incluye la pérdida del uso de ese dinero durante el periodo de retraso”, señaló la corte.

“Por robarle a su víctima su libertad y su salario, Edwards se ganó cada día de su sentencia…”, dijo la fiscal Sherri Lyndon, deacuerdo a The Guardian.

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