Padres con dudas sobre la vacuna contra el COVID: pasen y lean

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Un pequeño recibe la vacuna (Photo: JOE KLAMAR via Getty Images)
Un pequeño recibe la vacuna (Photo: JOE KLAMAR via Getty Images)

“Hay que alegrarse, claro que sí”. La espontánea reacción del doctor Francisco Álvarez García, pediatra y coordinador del Comité Asesor de la Vacuna de la Asociación Española de Pediatría (AEP), deja bien clara la postura del sector.

La primera vacuna infantil contra el covid—de Pfizer— ya está aquí, para los niños de 5 a 11 años, tras el visto bueno de la Agencia Europea del Medicamento (EMA). Será un fármaco suavizado, con solo un tercio de la carga de una dosis convencional, pero tendrá una pauta idéntica a la de los ‘adultos’: dos inyecciones separadas por un intervalo de tres semanas.

Los padres pueden estar tranquilos, cuentan los especialistas consultados por El HuffPost. La doctora Reyes López de Mesa, pediatra de la Clínica Universidad de Navarra, considera que “los beneficios superan absolutamente los riesgos”, que, cita, además son muy leves. Y añade Álvarez García que la vacuna será clave para que los niños también recuperen su vida social y ayuden al objetivo de país: lograr la deseada inmunidad de grupo.

Todo son ventajas para los encargados de cuidar de los más pequeños, que ven en el medicamento la vía para reducir una incidencia disparada a 252 casos (la media nacional está en 160). Y animan a los padres a no tener dudas.

¿Es acertada la decisión de la EMA?

“Nos sobran los motivos para alegrarnos (risas), cuenta Álvarez García, que cita el comunicado del Comité Asesor de Vacunas de la AEP. “En él indicamos que hay numerosas razones para celebrarla. Va a normalizar la situación de los niños, a nivel epidemiológico y social, va a reducir la circulación del virus y la aparición de posibles variantes...”.

Un postulado en el que se apoya su colega para ratificar su “sí absoluto” a lo acertado de la decisión de la Agencia y que ahora deberá ratificar la Comisión Europea.

¿Se tendría que haber aprobado antes?

Ambos coinciden. No, porque “ha llegado cuando tenía que llegar”, como verbaliza la doctora López de Mesa. Para la pediatra de la Clínica Universidad de Navarra, “antes había que hacer estudios de seguridad y en los niños siempre se hacen después de los adultos, así que se ha anunciado cuando se sabía que era seguro”.

“EEUU o Israel lo han aprobado antes, sí, pero poco antes”, añade el coordinador de vacunas de la AEP, feliz por el ritmo de evolución del desarrollo de los antivirales.

A los padres que no creen en las vacunas les diría que pasen por los hospitales o los cementeriosDoctora Reyes López de Mesa, pediatra de la Clínica Universidad de Navarra

¿Es mayor el beneficio que el riesgo?

Otra vez, unanimidad, y en torno al mismo adverbio: “Absolutamente”. La doctora López de Mesa pone el foco en que “hoy se están infectando todos los niños, muchos asintomáticos o leves, pero también con cuadros graves. Y la vacuna ha mostrado algunos efectos secundarios, pero todos leves, como cefaleas o fiebres e incluso episodios de miocarditis, aunque mucho más suaves que los sufridos al infectarse”.

¿Hay más riesgos de miocarditis en los niños al vacunarse?

Al hilo de esta dolencia cardiaca, los pediatras descartan que la vacuna sea peligrosa. Insiste la pediatra que “se han visto casos leves con la vacuna, pero cuando surgen por el contagio son más numerosos y más graves”, llegando a provocar ingresos en UCI o muertes.

Aún más claro es su colega Álvarez García: “En esta edad estamos tranquilos. Si la propia infección ya genera pocos casos, entonces, ahora con una dosis muy leve (un tercio de una carga normal), menos aún”.

¿Cómo puede influir esta vacuna en la epidemia?

“Si partimos de la base de que para lograr la inmunidad de rebaño se necesita un 91% de la población vacunada y la población infantil representa al menos un 10%... o les vacunamos o no hay inmunidad grupal”, responde de inmediato López de Mesa.

“Efectivamente”, admite Álvarez García. “Sin ellos no hay esa protección de grupo. Pero, más allá, les hará dejar de ser el grupo etario con mayor incidencia y va a evitar que se enfermen ellos y que contagien la enfermedad a los más vulnerables”.

¿Más allá de cuestiones epidemiológicas, esta vacuna puede ser clave en el modo de relacionarse de los niños?

Tras la sucesión de confinamientos, cierre de colegios, limitación de contactos... el factor social juega un papel clave en la propia salud. Así lo asevera el doctor Francisco Álvarez García, que cita a psiquiatras y psicólogos: “Lo han advertido desde hace tiempo y muchas veces parece que se nos olvida. La falta de interrelación entre niños, los confinamientos, las clases desde casa... están generando problemas psicológicos importantes. Con la vacuna se permitirá normalizar la escuela y las relaciones interpersonales de los niños, con el consiguiente bienestar psicoemocional”, sostiene.

“Puede suponer una vuelta a la normalidad pospandemia, porque tenemos que pensar que hoy es imposible controlar la infección en sitios cerrados”, añade la doctora. “A nivel psicosocial será muy importante y a nivel familiar también, porque esto dará más seguridad en sus entornos”.

Con la vacuna se permitirá normalizar la escuela y las relaciones interpersonales de los niños, con el consiguiente bienestar psicoemocionalDoctor Francisco Álvarez García, coordinador del Comité Asesor de la Vacuna de la Asociación Española de Pediatría (AEP)

¿Qué le diría a unos padres que, aunque estén vacunados ellos, sientan miedo de ponérsela a sus hijos?

Ambos quieren transmitir seguridad. De hecho, el responsable de la Asociación Española de Pediatría matiza que “no diría, sino que daría confianza”. “Tenemos que ir a la información científica, no a cualquier cosa de internet. Si los técnicos lo autorizan es por algo. Es mucho peor pasar la enfermedad que los leves efectos secundarios durante 1-2 días. Y aunque sea casi siempre con casos leves, por qué correr el riesgo de coger la enfermedad”.

Para su compañera, los padres deben tener en cuenta que el coronavirus es “una enfermedad que no controlamos y se comporta de forma muy diferente en cada caso. Nadie les puede asegurar que sus hijos tendrán poco más que un catarro o una miocarditis grave, pero con la vacuna esos síntomas no estarán, así que les diría que merece la pena y lo estamos viendo”.

¿Y a los padres que no crean en la vacuna?

El tono sube. “Que pasen por los hospitales o los cementerios. Es muy triste seguir negando lo que se ve a diario y está causando tanta muerte. No puedes negar la eficacia de la vacuna cuando comparas España con países del entorno, con menos vacunación y tasas de hospitalización y muerte mucho más altas”, expone con notoria contrariedad Reyes López de Mesa ante el negacionismo que “aún hoy” existe.

Su colega, el doctor Álvarez García, se limita a tirar de “datos”. Así, cita los últimos informes actualizados de afectación en niños: “En menores de 10 años aparecen 17 muertos y más de 180 ingresos en UCI durante la pandemia. ¿Merece la pena preguntarse tiempos después ‘por qué dejé pasar la oportunidad de la vacuna’?”, se pregunta retóricamente.

¿Puede ser ampliable al resto de niños, menores de 5 años?

Esta vacuna abre el abanico de protección a los niños, pero podría no ser el último paso en el cuidado de los más pequeños. El coordinador del Comite Asesor de Vacunas de la AEP reconoce que ya hay estudios para su posible administración a partir de los seis meses. ¿Cuándo? “Fecha no se puede dar, pero en 2022 los estudios en marcha ya estarán publicados y las autoridades tendrán que analizar los resultados”, remata.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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