Paco Cabezas: "'La Novia Gitana' quizá sea lo mejor que he hecho"

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Nerea Barros y Paco Cabezas. (Photo: ATRESMEDIA)
Nerea Barros y Paco Cabezas. (Photo: ATRESMEDIA)

Nerea Barros y Paco Cabezas. (Photo: ATRESMEDIA)

Paco Cabezas no es un director al uso. El cineasta sevillano hizo el camino inverso: primero triunfó en Estados Unidos y ahora, aunque sigue alternando con Hollywood, ha vuelto a España para ponerse al frente de La novia gitana, una de las series más esperadas del año.

La ficción, basada en el primer libro de la trilogía —en octubre sale Las madres por lo que será ya una tetralogía— de Carmen Mola, es el plato fuerte de Atresplayer en el Festival de San Sebastián, donde se proyectará el primer episodio.

Junto a Paco Cabezas presentando la obra está Nerea Barros. La actriz gallega tiene ante sí el gran reto de ponerle cara a la inspectora Elena Blanco, protagonista absoluta de las novelas. Director y actriz compartieron hace meses una profunda conversación en Casa Paco, el podcast de Cabezas, cuando todavía no se sabía si ella iba a ser la elegida para el papel.

- Escuché vuestra conversación en tu podcast, que ahí no se podía contar que ella iba a ser la protagonista.

Paco Cabezas: Yo quería que fuera Nerea y sentía que tenía que ser Nerea. Ella tenía que ser Elena Blanco y los dos estamos como aguantando. Le dije a Nerea ‘no lo voy a publicar hasta que no sepa 100% que eres tú porque va a quedar fatal’. 

- Fue una especie de casting en directo, Nerea se desnuda, habla de su infancia, de su vida...

Paco Cabezas: En Casa Paco quiero hacer eso, hablar de las cosas de manera natural, de manera directa, como somos nosotros. Hay mucha artificialidad a veces en nuestra profesión. He hecho un parón porque tengo que hacer la segunda temporada de esta serie, Umbrella Academy y lo otro, pero en cuanto pueda tengo que volver porque me sirve de terapia. 

- Esa química que se vio en esa conversación, ¿está en La novia gitana?

Nerea Barros: Está mucho más. De hecho en ese podcast yo llegaba a donde tenías la oficina con cosas de La novia gitana entonces yo también me estaba poniendo nerviosa. También dices ‘no lo pongo’ pero ya es ‘si no eres tú pues no puedo poner este podcast’. Estaba muy nerviosa tenemos que hacer otro podcast. 

Paco Cabezas: Sí, en la tercera temporada tenemos que hacer otro podcast de La red Púrpura

- Cuentas que en tus proyectos la familia es tu tema recurrente, con todo lo que eso conlleva. ¿Llevas a tus actores a dejarse la piel en la serie igual que haces tú?

Paco Cabezas: Hay muchas cosas. Nerea perdió a su padre antes de empezar a rodar y yo a mi madre. Nos unió esa pérdida y hablamos sobre la muerte, sobre la familia. Para mí es muy importante que hay dos familias en La novia gitana: la familia gitana que pierde a su hija y la BAC, que el fondo es una familia. Elena es la madre de esa familia y cada uno juega un papel. Como en toda familia algunas veces se llevan a hostias y otras se adoran. Lo que me gusta hacer como director es que no haya ni blancos ni negros, ni buenos ni malos. A veces un policía puede cometer un crimen y un criminal puede hacer algo bello. 

- Empiezas de cero la serie pero hay tres libros y un cuarto en camino. Tanto a Paco, como creador, como a Nerea para interpretar a un protagonista que ya está hecho, ¿Ayuda? ¿Perjudica porque está todo muy marcado?

Paco Cabezas: Hemos ido paso a paso. La novia gitana es el primer capítulo. Nos hemos encontrado muy cómodos porque los autores nos han dado libertad para expandir ese universo y para jugar con esos personajes respetando el material original. Nos hemos sentido muy acogidos por los autores. Luego, en mi cabeza siempre pienso cuál va a ser el siguiente paso y se ha confirmado que La red púrpura va a ser el siguiente paso. Nerea y los actores son una familia. Llegaremos hasta donde podamos llegar mientras Hollywood me deje. 

Nerea Barros: Vi los cuatro capítulos ayer y estoy muy contenta porque si no no podría hacer bien estas entrevistas. Yo tenía mucho miedo de hacer Elena Blanco y llegar a cumplir las expectativas de todo el mundo, cosa que nunca voy a poder hacer. Nos hemos dejado todos la piel, del primero al último. Yo ahora pienso ‘pues ya no veo otra Elena Blanco’ o ‘Ya no veo otra Xesca, otro Orduño, otra Mariajo’. Están ahí, están tan bien construido el universo. Es tan auténtico, tan nuestro, tan de verdad, tan apasionante y que te toca de tantas maneras diferentes y te sorprende tanto que bueno…

- Le dijiste a Rodrigo Cortés en tu podcast que en las series no te dejabas el alma como sí lo hacías en las pelis.

Paco Cabezas: Me refería más a cuando hago una serie como American Gods que de repente es como que te llevan a un parque temático para divertirte y dices ‘hostia, voy a divertirme y que mi nombre quede un poco escondidito en todo ese circo’.

- Al ver el tráiler de La novia gitana tengo la sensación de que este universo encaja muy bien con el de Adiós, tu última película. 

Paco Cabezas: La novia gitana es como una extensión de mi universo. Cuando hice Adiós dije ‘coño, ese soy yo, no me había dado cuenta’. Ni soy Scorsese, ni soy Tarantino ni Guy Ritchie. Soy yo y cuento cosas que están cerca de mi corazón: el mundo callejero, estos personajes agitanados, el flamenco. Todas estas cosas que me salen de dentro. La novia gitana es una prima hermana de Adiós. Es una extensión. Es una serie que va creciendo con cada episodio. Suena raro decirlo en alto: es la obra de la que más orgulloso me siento. Quizá sea lo mejor que he hecho. Estoy muy contento de sentirme representado por algo que de entrada no era mío pero que ahora siento como muy mío. 

- Aprovecho para meter cizaña. Has cargado alguna vez contra los críticos de cine. Carlos Boyero presenta también en San Sebastián su documental El crítico, no sé si vas a querer verlo para hacer lo que hacen ellos con tus películas. 

Siempre he dicho que los críticos deberían hacer como ceniceros de escayola o de cerámica para por lo menos hacer algo creativo. Lo digo con cariño. Es una broma de coña. Creo que vivimos en una sociedad en la que hay tantas cosas que ver que todos tenemos una opinión y ahí siempre va a haber una subjetividad. Es imposible ser objetivo. Todos somos seres humanos y tenemos una opinión. He disfrutado el Árbol de la vida en un monasterio en Portugal en un cine de verano, que fue una de las experiencias más catárticas de mi vida y luego he visto películas que creía que iban a encantarme en un avión y me parecieron un horror. Es imposible juzgar el cine. Hay que sentirlo, no juzgarlo ni ponerle una nota o una estrellita.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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