Pablo y Sara, dos mentes "brillantes", apasionados del trabajo y los deportes

León, 24 nov (EFE).- Pablo Álvarez Fernández y Sara García Alonso, flamantes astronautas de la Agencia Espacial Europea (ESA), son dos treintañeros de León en cuya Universidad estudiaron ingeniería aeroespacial y biotecnología, respectivamente, y algunos de sus profesores les definen como dos mentes "brillantes" que en todo momento mostraron la pasión que sienten por su trabajo y que se confiesan enamorados de los deportes y la naturaleza.

"Tengo una experiencia internacional considerable y me gusta trabajar en entornos multiculturales. Me apasionan todas las áreas de la exploración espacial. Tengo adaptabilidad excelente, temperamento estable y buenas habilidades de comunicación", se define en sus redes sociales el nuevo astronauta titular de la ESA.

Pablo Álvarez estudió la Educación Secundaria en la colegio Antonio Valbuena y en el instituto Eras de Renueva de la capital leonesa, donde ya dejó muestras de sus capacidades.

En las numerosas declaraciones que ha hecho desde que se hizo pública su selección, este joven ingeniero leonés de 34 años ha recalcado que desde niño soñó con ser astronauta, y aunque afirma que ha tenido suerte, también destaca que con ese objetivo se ha formado.

"Con constancia, esfuerzo y muchas ganas los sueños pueden hacerse realidad aunque sea algo tan improbable ser astronauta y viajar al espacio", recalca Fernández, que tuvo que competir con más de 22.500 aspirantes de 25 países europeos.

Tras casi una década fuera de España, Álvarez trata de volver cada verano a la localidad leonesa de Sabugo, en el municipio de Murias de Paredes, del que es originaria su familia y donde se refugia en vacaciones para disfrutar de la naturaleza y practicar deporte.

Tras concluir sus estudios en León, realizó un máster en Ingeniería Aeroespacial en la Universidad de Varsovia (Polonia) y se incorporó al mundo laboral desde el cálculo y diseño de estructuras aeronáuticas en distintos proyectos de Airbus, como el A350 o el A380.

En la actualidad, su trabajo se centraba en el proyecto que rastreará de nuevo restos de vida en Marte como responsable del diseño de los instrumentos científicos que tendrán que acceder a los materiales del planeta y analizarlos, así como para soportar las condiciones ambientales a las que se verán expuestos.

Por su parte, Sara García, de 33 años, que fue seleccionada entre los 12 reservas, estudió el grado de Biotecnología en la Universidad de León; posteriormente realizó la tesis doctoral en el Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca y desde 2019 trabaja como investigadora posdoctoral en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO).

Allí desarrolla su actividad en medicina de precisión liderando un proyecto de oncología experimental y descubrimiento de fármacos en el laboratorio de Mariano Barbacid.

Ha revelado que es una gran amante de los deportes y entre sus aficiones destaca el submarinismo, del que tiene la certificación en aguas abiertas, y también practica la modalidad de lucha Krav Mag, el paracaidismo y el entrenamiento personal.

Cuando le han preguntado qué vio en ella la ESA para seleccionarla, ha respondido que "una persona maja" que haga fácil la convivencia en misiones que se alargan durante meses.

La breve pero ya brillante trayectoria profesional de estos dos jóvenes leoneses, que se conocieron durante el periodo de selección, culminó ayer miércoles con su elección para formar parte de la nueva promoción de la Agencia Espacial Europea, lo que coloca a España en primera línea de la explotación espacial.

Exultante por el "éxito sin precedentes" de dos egresados de la Universidad de León, su rector, Juan Francisco García Marín, ha convocado este jueves a los periodistas para expresar "el inmenso orgullo" que siente el centro académico y destacar el "esfuerzo" realizado por los dos jóvenes durante su etapa de estudiantes, que se vio refrendado por sus "brillantes" expedientes académicos.

El rector ha explicado que ayer consiguió hablar con Sara García y que le avanzó que a mediados de diciembre tanto ella como Pablo Álvarez viajarán a León para visitar la Universidad y ser recibidos en diversas instituciones como reconocimiento a su éxito.

"Estamos organizando un encuentro con profesores y estudiantes para que puedan explicarles su experiencia", ha anunciado el rector.

Además, ha confiando en que el logro alcanzado por estos dos egresados de la Universidad de León se tenga en cuenta a la elegir la futura sede de la Agencia Espacial Española, por la que la León compite con otra veintena de ciudades.

Han acompañado al rector el director de la Escuela de Ingenierías Industrial, Informática y Aeroespacial, Joaquín Barreiro, y la vicedecana primera de la Facultad de Ciencias Biológicas y Ambientales, Laura López Campano, quien ha recordado que Sara García logró el premio fin de carrera en el curso 2011-12 y el premio anual que concede la empresa Vitatene a la excelencia académica por "la brillantez de su expediente y de su currículo".

Ha explicado que tras culminar el grado de biotecnología García cursó, también en la Universidad de León, el máster en metodología de investigación, biología fundamental y biomedicina, y ha valorado que cada vez más las misiones espaciales se nutran de profesionales que estudian la vida.

Luis Martínez

(c) Agencia EFE