Pablo Iglesias disimula su cabreo con Yolanda Díaz pero la pifia justo al final

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El exlíder de Podemos, Pablo Iglesias, y la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en una foto de archivo. (Photo by Isabel Infantes/Europa Press via Getty Images)
El exlíder de Podemos, Pablo Iglesias, y la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en una foto de archivo. (Photo by Isabel Infantes/Europa Press via Getty Images)

Lo intentó por todos los medios. Puso la otra mejilla, minimizó la parte negativa, apeló a la solidaridad, se aferró al compromiso. Durante 6 minutos y medio, Pablo Iglesias bordó el papel de militante leal y disciplinado para la reunificación de la izquierda. Fue durante su participación en el Ágora que cada lunes protagoniza en la cadena Ser bajo la batuta de Aimar Bretos.

Pero al final, en el último momento y cuando ya lo tenía todo hecho, la pifió. Dejando que sus sentimientos cainitas florecieran cuando prefirió no contestar a la pregunta de si está dolido o no con la vicepresidenta segunda argumentando que "no voy a contribuir a generar ningún tipo de titular que perjudique a Yolanda Díaz ni a la candidatura del cambio ni al frente amplio o como leches se acabe llamando".

Ese 'leches' sonó desafinado. Más aun sabiendo que todo lo que sale por su boca queda automáticamente magnificado. Por lo que, aunque asegura que él no quería, Iglesias ya ha cargado un importante peso en una de las alas del nuevo proyecto de Yolanda Díaz que desde esta misma semana empezará su proceso de crecimiento por todo el país.

Y todo porque, según señaló Iglesias, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo impuso a Inmaculada Nieto como candidata de la confluencia para las elecciones andaluzas cuando lo que le pedía el cuerpo al exlíder morado era unas primarias abiertas a las que concurriera también su elegido, el guardia civil Juan Antonio Delgado. A su juicio, se ha vuelto a "los despachos, las puñaladas y las filtraciones", y lo ocurrido en Andalucía es un "horror" que causa "vergüenza".

Iglesias se vanaglorió del hecho de que "Podemos contribuyó a traer a España algo que no era una cosa frecuente, que era las primarias, para elegir desde el primero al último de los candidatos y hemos vuelto a los partidos, los despachos, las puñaladas los registros, las filtraciones...".

Las mismas primarias que evitó convocar cuando él, y solo él, entregó el bastón de mando de Unidas Podemos a la propia Díaz hace casi un año.

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