El público libera a una Virgen niña leyendo de almacén del Museo de Escultura de Valladolid

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Fotografía facilitada por el Museo Nacional de Escultura de Valladolid de la talla de una Virgen niña leyendo (c), obra del siglo XVIII atribuida al escultor José Montes de Oca. EFE

Valladolid, 5 feb (EFE).- La campaña "Libera una escultura" del Museo Nacional de Escultura de Valladolid ha permitido que el público rescate del almacén del centro la talla de una Virgen niña leyendo, obra del siglo XVIII atribuida al escultor José Montes de Oca, y que antes de Semana Santa lucirá de forma permanente en una sala.

Se trata de una de las 300 tallas y objetos de la exposición temporal "Almacén. El lugar de los invisibles", que acogió el Museo Nacional hasta el pasado enero, y que ha sido la que más visitas ha concitado en el centro desde su reapertura en el 2009, con 46.473.

Según ha explicado el museo nacional en un comunicado, paralela a la muestra se planteó una campaña para sacar una de esas piezas del "banquillo" y hacerla entrar en el campo de juego de las salas del centro, que ha concluido con el rescate de esa Virgen niña, una talla de extraordinaria calidad técnica y suntuosa policromía, que la capta de pie, ensimismada en su lectura.

La obra ganadora ha recibido 399 de los 1.841 votos recibidos, según han detallado las mismas fuentes, que han precisado que tres de las piezas han sumado más de la mitad de los apoyos ciudadanos.

Muy de cerca, con 40 votos de diferencia, se ha situado la Virgen de la Soledad, una modesta imagen vestidera de la que se desconoce su cronología y autor.

Y en el tercer puesto del podio se ha situado, con 133 votos, otra escultura vestidera del siglo XVIII atribuida a Francisco de Salzillo y que representa a San Félix de Valois, confundador de la Orden Trinitaria y de los cautivos, primera institución oficial de la Iglesia dedicada a la liberación de los prisioneros.

La obra liberada representa un tema que fue motivo de debate teológico en el barroco y que provocó serias discusiones en los círculos eclesiásticos, como es la educación de la Virgen.

Una de las posturas argumentó la perfección de la Madre de Dios, por lo que recibir lecciones de su madre habría revelado un analfabetismo inadmisible, mientras que con la otra, la de la nueva sociedad dieciochochesca, obsesionada con la educación, la Virgen aprendiendo a leer adquiere nuevo sentido, han explicado desde el Museo Nacional de Escultura.

La Virgen Niña forma parte del grupo de la Familia de la Virgen, integrado por otras dos esculturas, San Joaquín y Santa Ana, atribuido al escultor tardobarroco sevillano José Montes de Oca, y fechado en torno a 1740.

Se tiene constancia de su presencia en el Hospital de los Venerables, aunque es probable que en realidad proceda de algún convento desamortizado de Sevilla.

Fue adquirida por el Estado español en 1982 a una colección particular cordobesa e ingresada en los fondos del Museo Nacional de Escultura.

Desde entonces ha participado de su exhibición en diversas exposiciones temporales, como Cuerpos de dolor, celebrada en 2012 en el Museo de Arte Antiga de Lisboa y en el de Bellas Artes de Sevilla.