Las orugas de mariposas monarca se vuelven violentas por la falta de comida

J Toledo y José de Toledo
·2 min de lectura

Las mariposas monarca (Danaus plexippus) están entre las mariposas más conocidas, incluso por personas que no son especialistas en el tema o especialmente aficionados a la materia. Pero igual dejan de tener buena fama después de saber lo que se explica en un artículo reciente: cuando escasea la comida, las orugas de mariposa monarca se vuelven realmente violentas entre ellas.

Para llegar a esta conclusión, un equipo de investigación diseñó un experimento sencillo. Cogieron huevos de mariposa monarca, dejaron que eclosionasen y se transformasen en orugas, y cuando ya habían crecido lo suficiente ponían a varias orugas sobre una hoja de la única planta de la que se alimentan, el algodoncillo. Una vez que tenían la situación preparada, observaban el comportamiento de las orugas, a ver si colaboraban, compartían los recursos, trataban de comer más rápido que las demás, o se volvían violentas. Esto último es lo que ocurría.

Los científicos responsables del estudio consiguieron incluso grabar en vídeo estos comportamientos violentos. En él se puede ver cómo varias orugas se comen una hoja, y cuando la comida empieza a faltar, se empiezan a dar cabezazos. Hasta que las perdedoras se van – en el vídeo sólo se observa una que abandona la hoja – expulsadas por la vencedora.

Y no es que este tipo de situaciones no tengan sus consecuencias. Cuando una oruga se ve expulsada de su fuente de comida, lo más probable es que no encuentre otra. Las mariposas monarca sólo se alimentan de una especie vegetal, el algodoncillo o asclepia (Asclepias purpurascens), y cada oruga se alimenta de una única planta: aquella en la que nació.

Para una oruga de mariposa monarca, el viaje desde una planta a otra es enorme. Y casi con toda seguridad, realizarlo supone su muerte por inanición. Así que, cualquier oruga a la que se eche de su planta la podemos considerar muerta.

Porque, en realidad, una oruga es una forma de larva. Y para que esa larva pueda dar lugar a un adulto, para que la oruga se transforme en mariposa, tiene que comer y comer mucho. Para hacernos una idea: desde que sale del huevo hasta que se transforma en mariposa, una oruga multiplica su peso tres mil veces. Sí, multiplica su peso por 3.000, y para eso hace falta mucha comida.

Esto es lo que ocurre en general, tal y como se demuestra en el experimento de laboratorio. Pero hay que tener en cuenta que las mariposas monarca, como el resto de seres vivos, no vive aislada. Y sus fuentes de alimento son cada vez más escasas, sin llegar aún a encontrarse en peligro, pero ya no son lo que fueron.

Así que el hecho de que las orugas de mariposa monarca se vuelvan violentas cuando falta comida es más relevante de lo que puede parecer en un principio.

Vídeo | El encuentro entre una foca y una mariposa

Más historias que te pueden interesar: