La OMS cree haber localizado el origen del covid

Miguel Artime
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Civeta criada en una granja de vida salvaje asiática. (Imagen creative commons vista en Wikipedia).
Civeta criada en una granja de vida salvaje asiática. (Imagen creative commons vista en Wikipedia).

Las granjas de animales silvestres, tan comunes en el sur de China, podrían estar detrás de la irrupción del covid-19. Esa es la conclusión que se desprende después de un mes de investigación por parte de la Organización Mundial de la Salud,

En estas instalaciones, los granjeros suelen criar especies salvajes en entornos agrícolas por varios motivos. El principal es asegurarse un suministro de animales vivos que tradicionalmente no se domestican, con destino a satisfacer la demanda de mascotas, medicina tradicional, carnes exóticas, industria peletera, y como no, la insidiosa “caza enlatada”.

En cuanto a esto último, se trata de una variedad cinegética sumamente injusta, que se basa en la cría de animales salvajes simplemente para ser tiroteados. En Sudáfrica por ejemplo, existen 200 granjas en las que se crían miles de leones a biberón (para que no huyan de los humanos y supongan un objetivo sencillo de abatir) que luego son soltados en entornos controlados para que el cazador de turno obtenga su preciada pieza, aunque sea amañada.

Pero volvamos con las granjas de animales silvestres. En el sur de la provincia china de Yunnan existía un elevado número de ellas, algunas de las cuales suministraba animales vivos al Mercado Mayorista de Mariscos de Huanan, situado en la ciudad de Wuhan, lugar marcado como el epicentro del coronavirus. Las granjas de vida salvaje formaban parte de un proyecto del gobierno chino que llevaba en funcionamiento 20 años. El objetivo principal era fijar a la población rural ayudándoles a salir de la pobreza, equiparando su nivel de vida al de los chinos urbanitas.

En opinión de Peter Daszak, especialista en enfermedades ambientales que formaba parte del equipo de la OMS que viajó a China recientemente en busca del origen del virus, alguno de estos animales salvajes podría haberse infectado con el SARS-CoV-2 a partir de murciélagos presentes en la zona.

En efecto, el pasado mes de enero, un equipo de expertos de la OMS se desplazó a China con la intención de averiguar el modo en que surgió el coronavirus responsable de la actual pandemia. Las cifras hasta el momento son demoledoras, con más de 120 millones de personas infectadas y un total de fallecidos que se acerca ya a los 2,7 millones de personas en todo el mundo.

Hasta el momento habían surgido multitud de teorías al respecto, algunas de las cuales entraban dentro del oscuro mundo de las conspiraciones, como la que sostenía que había escapado de un laboratorio en Wuhan (algo que la propia OMS desmintió el mes pasado).

Se espera que la OMS haga públicos sus hallazgos en las próximas semanas, no obstante la teoría que más consenso genera entre los científicos es que el coronavirus ya circulaba en murciélagos y que de algún modo consiguió dar el salto entre especies hasta llegar a los humanos, lo cual logró a través de alguna especie intermedia. Saber cuál fue esa especie es precisamente el motivo de la investigación de la OMS.

En cuanto a las granjas de vida salvaje, entre las especies exóticas que allí se criaban figuraban las civetas (indispensables para la elaboración del café más caro del mundo, el Kopi Luwak), los puercoespines, los pangolines, los perros mapache y las ratas de bambú.

Tal y como relata Peter Daszak, en febrero de 2020 el gobierno chino cerró todas estas granjas (probablemente porque se dieron cuenta de que formaban parte de la cadena de distribución que ayudó a que el virus saltara a los humanos desde los murciélagos). Las instrucciones del gobierno chino indicaban como matar y enterrar a los animales para que no ayudaran a expandir la enfermedad.

Se sabe que algunas de las especies criadas en esas granjas, por ejemplo las civetas y los pangolines, pueden portar el coronavirus. Como decía anteriormente, muchas de las granjas se encontraban en la provincia sureña de Yunnan o en sus cercanías, justo el lugar en el que se ha encontrado un coronavirus que afecta a los murciélagos que comparte un 96% del código genético del SARS-CoV-2.

La OMS ha descubierto así mismo evidencias que apuntan a que estas granjas suministraban animales vivos al mercado de mariscos de Wuhan. Aunque aún se desconoce la especie exacta que actuó como intermediaria, la OMS cree que el gobierno chino cerró las granjas de especies silvestres de Yunnan porque – al igual que ellos – llegaron a la conclusión de que este fue la ruta de transmisión más probable de la enfermedad.

Me enteré leyendo Live Science

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