Una orden judicial suspendió la primera deportación de migrantes de Reino Unido a Ruanda

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El vuelo fue cancelado tan solo minutos después que los motores del avión se pusieran en marcha y se viera a la tripulación de cabina embarcando. Pese a la sentencia que detuvo el vuelo, el Gobierno británico aseguró que continuará con su plan de deportación de inmigrantes al país de África Occidental.

A último minuto el vuelo no despegó. Fue una orden judicial emitida por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) lo que impidió que el primer vuelo de Reino Unido para llevar a solicitantes de asilo a Ruanda no fuera efectivo.

Tan solo 10 inmigrantes iban a volar este martes desde una base de las fuerzas aéreas al suroeste de Inglaterra, luego de que al menos 30 personas que también estaban programadas para ir a Ruanda argumentaran con éxito que no debían ser deportados por motivos de salud o protección a sus derechos fundamentales.

"Siempre he dicho que esta política no será fácil de llevar a cabo y me decepciona que la impugnación legal y las reclamaciones de última hora hayan hecho que el vuelo de hoy no haya podido salir", dijo la ministra del Interior de Reino Unido, Priti Patel.

El Gobierno británico había alcanzado en abril, un acuerdo con Ruanda por 148 millones de dólares, con el objetivo de detener el flujo de peligrosos viajes por medio del Canal de la Mancha y, a su vez, acabar con el modelo de negocio de las redes de contrabando de personas.

El plan de Reino Unido de deportar a los solicitantes de asilo al país africano ha recibido críticas de opositores dentro del Gobierno, de organizaciones de derechos humanos y líderes religiosos, quienes argumentan que la decisión es “inhumana” y “atroz”.

No obstante, el Ejecutivo británico ha asegurado que no se dejará “disuadir por las acusaciones” y se preparará para el siguiente vuelo cuanto antes.

"Es cierto que... el mundo jurídico es muy bueno a la hora de buscar formas de intentar que el gobierno no mantenga lo que creemos que es una ley sensata (...)¿Será necesario cambiar algunas leyes para ayudarnos a avanzar? Es muy posible que sí, y todas estas opciones están en constante revisión", dijo el primer ministro británico, Boris Johnson.

Las cifras oficiales más recientes reportan que más de 28.500 personas llegaron a Reino Unido el año pasado en embarcaciones improvisadas.

El Gobierno británico asegura que su plan acabará con esta problemática; sin embargo, grupos de derechos humanos y la agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR), aseguran que el proyecto no llegará a feliz término y que “Ruanda cuenta con un historial de derechos humanos bajo escrutinio y no tiene la capacidad de procesar las solicitudes adecuadamente”.

Con Reuters y AP

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