La oposición de Nicaragua no cree en las reformas electorales que ofrece el Legislativo

En la imagen un registro del director ejecutivo de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia de Nicaragua, Juan Sebastián Chamorro, quien indicó que "no se pueden esperar buenas reformas de quien siempre ha mentido". EFE/Jorge Torres/Archivo

Managua, 10 ene (EFE).- Las reformas a la Ley Electoral anunciadas por el Legislativo de Nicaragua de cara a las elecciones 2021, serán "cosméticas", pues no contarán con la disidencia, en medio de la grave crisis sociopolítica local, informó este viernes la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia.

Las reformas electorales son una de las principales demandas de la oposición nicaragüense y la comunidad internacional, para superar la crisis que ha dejado entre 328 y 651 muertos desde el levantamiento popular contra el presidente Daniel Ortega, en abril de 2018.

Los demandantes esperan que las reformas garanticen elecciones "libres, justas, transparentes y observadas", sin la intervención de Ortega y sin opción de reelección, para evitar que este extienda su mandato, que hoy cumple 13 años consecutivos.

Sin embargo, la oposición no espera que el Poder Legislativo, que ayer anunció futura1s reformas electorales, cumpla con las exigencias, ya que es de mayoría sandinista.

"No podemos esperar una buena reforma de quien siempre ha mentido, lo que quieren simplemente es hacer reformas cosméticas para internacionalmente aparecer como reformador, nosotros no creemos en ese proceso", dijo el director ejecutivo de la Alianza Cívica, Juan Sebastián Chamorro, a periodistas.

Chamorro explicó que la clave de unas reformas electorales es la legitimidad, y que esta únicamente "la da el pueblo de Nicaragua", cuya mayoría parece estar en contra de las decisiones del Gobierno sandinista.

Los diputados sandinistas han advertido que no discutirán las reformas con los opositores, sino únicamente con los partidos que se mantienen en la Asamblea General, junto con el oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

El líder opositor recordó que "el proceso de reformas genuino tiene que ser a través de una negociación con la Alianza Cívica, que es lo que ha planteado la comunidad internacional, la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos, y los nicaragüenses".

El Gobierno de Nicaragua se ha negado en dos ocasiones a resolver la crisis por la vía electoral, y Ortega ha hablado de defender sus intereses, de ser posible, "con las armas".

Diversos movimiento sociales y organizaciones defensoras de los derechos humanos han advertido que la lista de muertos podría crecer, si no se anticipan las elecciones de 2021, bajo el argumento de que el Gobierno realiza ejecuciones selectivas de opositores.

"Estamos hablando de un régimen opresor, violador de los derechos humano, va a tener el repudio de la comunidad internacional", resaltó Chamorro.

Nicaragua no vivía una crisis similar desde los años 1980 a 1990, también bajo la presidencia de Ortega.