Una nueva operación policial en Río deja tres muertos y un bebé herido

En las últimas 24 horas al menos una quincena de personas han muerto a raíz de enfrentamientos policiales en todo el estado de Río de Janeiro. EFE/Antonio Lacerda/Archivo

Sao Paulo, 14 ago (EFE).- Tres personas murieron en una nueva operación policial en una comunidad de Río de Janeiro, mientras un bebé de poco menos de dos años resultó herido en la acción, confirmaron este miércoles fuentes oficiales.

De acuerdo con la Policía Militarizada de Río de Janeiro, un tiroteo entre agentes policiales y delincuentes en la noche de este martes en la comunidad Cuarenta y Ocho, en la zona oeste de la capital fluminense, dejó tres muertos.

Dos de ellos, según la institución, serían sospechosos de haber iniciado los disparos contra los policías.

La tercera víctima mortal fue identificada como Margareth Teixeira, de 17 años, quien recibió al menos diez balazos mientras cargaba en brazos a su bebé, que resultó herido.

El niño sufrió heridas superficiales en el pie y en la cabeza y fue ingresado en un centro de salud de la región, donde permanece hospitalizado tras haber sido sometido a una cirugía.

La Policía informó que, tras el enfrentamiento, aprehendió cuatro armas, una granada y radios transmisores, además de munición, y señaló que "verificará la dinámica" del caso.

Teixeira es al menos la cuarta víctima mortal en menos de una semana de las balas perdidas provenientes de acciones armadas llevadas a cabo por la Policía en diversas favelas de Río de Janeiro, las que muchas veces se encuentran bajo el control de narcotraficantes.

El caso de la estudiante se suma a los de Dyogo Costa, de 16 años y muerto cuando iba de camino a un entrenamiento de fútbol, de Gabriel Pereira Alves, de 18 años y tiroteado mientras esperaba al autobús para ir a la escuela, y Henrico de Menezes Júnior, quien recibió un disparo cuando se dirigía al taller para arreglar su motocicleta.

La muerte de los cuatro jóvenes ha provocado conmoción y diversas protestas en diferentes comunidades de la ciudad.

Asimismo, solo en las últimas 24 horas al menos una quincena de personas han muerto a raíz de enfrentamientos policiales en todo el estado de Río de Janeiro.

Ante la continua alza en el número de muertes provocado por las acciones policiales en el estado, que se llevaron más de 800 vidas solo en los primeros seis meses del año, diversos sectores manifestaron preocupación con la situación en Río de Janeiro.

El despacho regional del Orden de los Abogados de Brasil (OAB) expresó una "profunda preocupación con la política de seguridad pública" llevada a cabo por el gobernador fluminense, Wilson Witzel, y tildó las muertes de los jóvenes como algo "inadmisible", que no pueden ser tratadas como un "efecto colateral aceptable de una política de enfrentamiento truculenta".

"Esos episodios evidencian una grave indiferencia con la vida del ciudadano, particularmente con la de jóvenes negros y pardos de la periferia", cuya "seguridad e integridad" se ven "comprometidas" en acciones en las que "las fuerzas oficiales tienen licencia para matar", destacó la OAB en un comunicado.

La entidad indicó además que "estudia medidas" contra "ese estado de cosas", en el que "ningún propósito pacificador" justifica "incursiones policiales que desprecian la vida humana".

"Mensajes de estímulos a la matanza generalizada no suman esfuerzos", recalcó.

Por su parte, el secretario de Gobierno de Witzel, Cleiton Rodrigues, lamentó "estas y todas las otras muertes que pueden producirse", pero rebatió las críticas recibidas por algunas organizaciones no gubernamentales.

"Nosotros estamos combatiendo narcoterroristas y mafias", sostuvo Rodrigues en declaraciones a los medios locales.