La ONU votará este viernes sobre un posible embargo de armas a Sudán del Sur

El Consejo de Seguridad rechazó en diciembre de 2016 imponer un embargo de armas a Sudán del Sur, cuando una propuesta estadounidense no llegó a recibir los nueve votos mínimos que se requieren para aprobar una resolución. EFE/Archivo

Naciones Unidas, 12 jul (EFE).- El Consejo de Seguridad de la ONU votará este viernes una propuesta de Estados Unidos para imponer un embargo de armas a Sudán del Sur, una medida que durante años ha dividido a las potencias internacionales.

De ser adoptada, la resolución ampliaría además las sanciones contra el país africano, incluyendo en ellas a más líderes sursudaneses a los que Washington considera responsables del conflicto.

EE.UU. necesita reunir al menos el apoyo de otros ocho países y que no haya vetos por parte del resto de miembros permanentes (China, Rusia, Francia y el Reino Unido) para sacar adelante el texto.

El Consejo de Seguridad ya rechazó en diciembre de 2016 imponer un embargo de armas a Sudán del Sur, cuando una propuesta estadounidense no llegó a recibir los nueve votos mínimos que se requieren para aprobar una resolución.

El pasado mayo, también a iniciativa de Washington, el Consejo adoptó otra resolución en la que amenazaba a Sudán del Sur con nuevas sanciones si no había rápidamente un cese de las hostilidades entre el Gobierno y la oposición armada.

El texto que se votará mañana da seguimiento a esa advertencia, pero por ahora no está claro que vaya a salir adelante, pues la idea del embargo de armas sigue dividiendo a los Estados miembros.

Entre otros, Rusia se ha mostrado en contra de la estrategia estadounidense al considerar que imponer nuevas sanciones cuando las partes están negociando sería contraproducente.

El conflicto en Sudán del Sur estalló en diciembre de 2013 entre las fuerzas del presidente Salva Kiir, de la etnia dinka, y las leales a su entonces vicepresidente, Riek Machar.

Ambos alcanzaron un acuerdo de paz en Adis Abeba en 2015 que llevó a la creación de un Gobierno de unidad, pero en 2016 se reanudó la violencia.

Un cese de hostilidades entró en vigor en todo el país el pasado diciembre, pero desde entonces tanto el Ejército como los rebeldes se han acusado mutuamente de la continuación de los ataques.