ONGs piden a Malasia que pare la deportación de 1.200 birmanos tras el golpe

Agencia EFE
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Bangkok, 18 feb (EFE).- Grupos defensores de los derechos humanos reclamaron este jueves a Malasia que paralice el inminente plan para deportar a 1.200 inmigrantes birmanos retenidos en centros de detención y que regresarían a un país inmerso en un golpe de Estado.

Amnistía Internacional (AI) declaró estar "horrorizada" antes los planes del gobierno malasio y recordó que las deportaciones realizadas sin transparencia contravienen las obligaciones del país de respetar los derechos de los migrantes y refugiados y ponen en riesgo sus vidas.

"Las autoridades de inmigración malasias defienden que su 'programa de repatriación' no afecta a refugiados o buscadores de asilo, pero ¿Cómo han determinado eso si no se ha permitido a la ONU tener acceso a personas en centros de detención de inmigrantes en más de año y medio?", se preguntó Katrina Jorene Maliamauv, directora ejecutiva de AI en Malasia.

"El gobierno de Malasia está poniendo en peligro de forma temeraria las vidas de más de 1.000 birmanos al deportarlos a un país inmerso en un golpe de Estado plagado de violaciones de derechos humanos", denunció Maliamauv en referencia al levantamiento del Ejército birmano el pasado 1 de febrero.

En la misma línea, el grupo de Parlamentarios por los Derechos Humanos de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático criticó que Malasia coopere "con la junta militar que ha tomado el poder de forma ilegal en Birmania y que además devuelva a ciudadanos birmanos a una situación de peligro e inquietud".

"Muchos de ellos podrían ser refugiados o buscadores de asilo que volverán a ser puestos en las manos de los militares birmanos que les forzaron a huir de la violencia y la desesperación en el país"; dijo Chamnan Chanruang, miembro de este grupo, en un comunicado.

El gobierno malasio ha aceptado una oferta del gobierno birmano para enviar en tres barcos militares a los 1.200 inmigrantes birmanos el próximo 23 de febrero.

Aunque se ha comprometido a respetar a todos aquellos que presenten una tarjeta de refugiados de la Alta Comisión de la ONU para Refugiados, Malasia no ha permitido a este organismo entrar en centros de detención de inmigrantes desde agosto de 2019, por lo que no ha podido identificar a los buscadores de asilo.

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