El OIEA pide crear una "zona de seguridad" alrededor de la planta de Zaporizhia

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AP

La agencia nuclear de la ONU considera "insostenible" la situación en la planta nuclear de Zaporizhia, ocupada por las tropas rusas, por lo que exigió la creación de una "zona de seguridad" para evitar un posible desastre radioactivo. Las preocupaciones del OIEA son varias.

Tras la visita de sus expertos, el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) concluyó en un informe que todos los pilares de seguridad en la planta nuclear ucraniana de Zaporizhia se han visto comprometidos, por lo que pidió acciones inmediatas para salvaguardar la central y evitar riesgos mayores, como un eventual desastre nuclear.

"Esto requiere un acuerdo de todas las partes", resalta el informe del organismo que tras varios intentos logró acceder a la planta para verificar el real estado de la enorme estructura, que ha sido blanco de ataques desde hace meses en el marco de la invasión de Rusia a Ucrania.

Moscú y Kiev se han acusado mutuamente de atacar con intensos bombardeos la planta, ocupada por Rusia, y desconectada de la red ucraniana en varias ocasiones, la última desde el lunes por la tarde.

Las confrontaciones de ambas partes en torno a la planta han generado alarma entre la población y la comunidad internacional por el alto riesgo de que ocurra un desastre nuclear.

"La situación actual es insostenible y la mejor medida para garantizar la seguridad de las instalaciones nucleares de Ucrania y su población sería que este conflicto armado terminara ya", afirma la entidad, en su documento de 52 páginas.

El OIEA anotó también que el personal encargado de operar la planta está en constante presión y estrés dado el contexto de tensión, por lo que el riesgo de un error humano crece cada día.

Detener los bombardeos y crear una zona de seguridad, a la cabeza de las siete recomendaciones del OIEA

En total, el OIEA presentó siete recomendaciones para la planta nuclear de Zaporizhia. La más importante es el pedido de "un acuerdo de todas las partes" para que "se detengan los bombardeos en el sitio y sus inmediaciones" y crear "una zona de seguridad". Esta medida permitiría evitar más daños, garantizar la integridad del personal y las instalaciones y mantener la operación segura del sitio.

"Si bien el bombardeo en curso aún no ha desencadenado una emergencia nuclear, sigue representando una constante amenaza para la seguridad nuclear", advierte el informe.

El organismo también posó su preocupación en varias deficiencias que notó durante su última visita: la presencia de material y personal militar ruso; el involucramiento de representantes de la empresa estatal nuclear rusa Rosatom, que interfiere en las "líneas normales de mando o autoridad operativa"; y el deterioro de elementos de la planta, así como la dificultad técnica para repararlos.

De estas dificultades y otras se desprenden las restantes recomendaciones del OIEA. El ente de energía atómica instó a que se aseguren el funcionamiento de los sistemas de seguridad y de operación física; que se restablezcan un entorno de trabajo adecuado para el personal y el sistema de suministro de energía externo, a la vez que culminen las operaciones militares que lo ponen en riesgo.

En tanto, en sus últimas tres recomendaciones, el OIEA apuntó a que todas las partes "se comprometan y contribuyan a garantizar cadenas de suministro eficaces para la seguridad nuclear continua de la planta"; que se restablezcan las instalaciones de respuesta para emergencias y se retomen las capacitaciones regulares en este aspecto; y que "se garanticen medios y canales de comunicación fiables y redundantes, incluida la conexión a Internet y/o por satélite, con todas las organizaciones externas".

Persisten los bombardeos en los alrededores de Zaporizhia

En coincidencia con la publicación del informe del OIEA, los alrededores de la planta nuclear de Zaporizhia fueron escenario de nuevos bombardeos este martes, que alimentan los temores en torno a la mayor central nuclear de Europa.

Los funcionarios instalados por Rusia acusaron a las fuerzas ucranianas de bombardear Enerhodar, la ciudad donde se encuentra la planta, mientras que Ucrania afirmó que las fuerzas del Kremlin atacaron Nikopol, ubicada a 10 kilómetros de Zaporizhia, al otro lado del río Dniéper.

El alcalde ucraniano de Enerhodar, Dmytro Orlov, reportó una fuerte explosión en la ciudad alrededor del mediodía, aunque no quedó claro en lo inmediato cuál fue la causa del estallido, el cual dejó a la urbe de 53.000 habitantes sin electricidad ni agua.

Estos ataques ocurren un día después de que la central de Zaporizhia fuera nuevamente desconectada de la red eléctrica de Ucrania, la cual es clave para hacer funcionar los sistemas de enfriamiento críticos que previenen una eventual fusión o fuga de radiación. Sin este suministro, la planta se ve obligada a la precaria posición de depender de su propia energía para mantener sus esquemas de seguridad.

"Para los profesionales de la protección radiológica, para el pueblo ucraniano e incluso ruso, y los de Europa central, este es un momento muy preocupante, y eso es quedarse corto", alertó Paul Dorfman, experto en seguridad nuclear de la Universidad de Sussex en Reino Unido.

Con EFE, Reuters y AP