El oficialismo boliviano moviliza a sus bases con multitudinario "wiphalazo"

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La Paz, 12 oct (EFE).- El Gobierno de Bolivia y el oficialista Movimiento al Socialismo (MAS) lideraron un multitudinario "wiphalazo" en todo el país con advertencias de que el "pueblo está cansado de aventuras golpistas", un día después del paro que convocaron gremios y plataformas ciudadanas contra una polémica ley.

En el Día de la Descolonización, designado por el Gobierno en 2011, distintos sectores afines al MAS, partido liderado por el expresidente Evo Morales, realizaron varias concentraciones en "desagravio" a la bandera wiphala, que representa a las culturas indígenas y es un símbolo patrio, y en defensa de la gestión del presidente Luis Arce.

El "desagravio" a la bandera indígena se debe a que en septiembre en los actos de conmemoración por los 211 años de libertad de Santa Cruz, el motor económico de Bolivia y bastión de la oposición, una wiphala que fue izada por el vicepresidente David Choquehuanca fue retirada por la Gobernación de esa región.

Los actos oficialistas se replicaron en todo el país liderados por los ministros de Gobierno y otras autoridades, mientras que el presidente Arce realizó un periplo por las tres ciudades del llamado "eje central", Cochabamba, La Paz y Santa Cruz.

AMÉRICA PLURINACIONAL

La jornada inició en la ciudad de Cochabamba, considerada una de las principales fuertes del oficialismo, donde Morales y Arce dieron sendos discursos en los que una vez más arremetieron contra la oposición por la crisis de 2019 que derivó en la renuncia del exmandatario a la Presidencia de Bolivia.

Arce se mostró exaltado durante su discurso en el que dijo con fuerza que "la wiphala se respeta" y que es un símbolo de la "lucha de reivindicación" de los "pueblos originarios".

"Quiero aprovechar para decirle al mundo entero que no son tiempos de Europa colonial, proclamamos desde acá un América plurinacional, planeta plurinacional con ciudadanía universal", afirmó Morales ante miles de personas que portaban banderas wiphalas y la tricolor boliviana.

Sobre el paro cívico de la víspera Morales dijo que desde Santa Cruz "ha empezado el separatismo" y que el pueblo boliviano debe "defender la democracia" ante los "afanes golpistas de los racistas fracasados y derrotados".

"NO SABEN GOBERNAR"

Desde la mañana miles de personas se concentraron en la ciudad de La Paz, sede del Ejecutivo y del Parlamento del país. Campesinos, indígenas y afines al MAS se movilizaron desde varias provincias cercanas y desde El Alto, la segunda urbe más poblada y uno de los bastiones del oficialismo.

Como si se tratara de un mitín electoral, Arce llegó pasado el mediodía a una céntrica plaza de La Paz que fue vestida de wiphalas, donde los asistentes lo recibieron con cánticos de "Lucho, Lucho".

Al tiempo que reiteró el respeto a la wiphala, el presidente Arce señaló que "el pueblo boliviano una vez más le dio una lección a la derecha golpista, asesina, antidemocrática", en referencia al paro cívico.

En un acalorado discurso Arce dijo que "el pueblo está cansado de aventuras golpistas" y que "son unos incapaces son unos inútiles para manejar el Estado y quieren ocultar su incapacidad con paros cívicos, con ofensas a la wiphala porque no tienen otra, no supieron gobernar y no saben gobernar".

PULSO EN SANTA CRUZ

Al finalizar la tarde Arce se trasladó a Santa Cruz, una región que ha sido el principal foco de tensión entre el Gobierno y el gobernador y líder opositor Luis Fernando Camacho, y donde, además, el paro cívico de ayer lunes fue acatado por la gran mayoría.

Con un "muy buenas noches Santa Cruz" Arce inició un discurso en el que recordó que ganó las elecciones con más del 55 % de la votación gracias a su "plan para sacar a Bolivia de la crisis" y citó algunos indicadores de cómo hace un año recibió a un país en recesión.

"El pueblo boliviano dijo no queremos paros, queremos trabajar", afirmó Arce y dirigiéndose a los grandes y pequeños productores agrícolas e industriales que su Gobierno es la "garantía" para que "Bolivia crezca y produzca" y para que el país recupere la senda del crecimiento.

Previo a la llegada de Arce, el gobernador Camacho calificó de "show político" los actos oficialistas en "desagravio" a la wiphala, sin embargo, garantizó que se respetará la manifestación.

El oficialismo tomó la jornada de hoy como un respaldo a su gestión y Arce reiteró en todos sus discursos que no permitirán que la "derecha golpista" frene su proyecto político al que presentan como la única alternativa para que Bolivia crezca.

(c) Agencia EFE

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