Oficialismo boliviano apela a la unidad y la fuerza en "marcha por la patria"

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Caracollo (Bolivia), 22 nov (EFE).- El oficialismo boliviano apeló este martes a la "unidad" al dar inicio a una multitudinaria marcha de siete días que atravesará el altiplano y como una muestra de la fuerza con la que cuenta el Gobierno de Luis Arce por parte de los sectores afines y entre críticas de sus detractores.

La cita para la "gran fiesta política" se dio en el municipio de Caracollo, en el departamento de Oruro, hasta donde llegaron desde horas de la madrugada miles de personas de organizaciones políticas, sociales y sindicales y se sumaron a la cúpula del Gobierno y del Movimiento al Socialismo (MAS).

El expresidente y líder del gubernamental MAS, Evo Morales, comanda la "marcha por la patria", que recorrerá 188 kilómetros hacia el norte hasta La Paz, sede del Gobierno y el Parlamento, y que se prevé que llegue el próximo lunes.

La jornada empezó con una ofrenda a la "Pachamama" o Madre Tierra y dio paso a emotivos y encendidos discursos de líderes sindicales y sociales para cerrar, antes de emprender la marcha, con las palabras de Evo Morales y del presidente Luis Arce.

Luego miles de personas caminaron algunos kilómetros junto a Arce, Morales, el vicepresidente, David Choquehuanca; los presidentes del Senado, Andrónico Rodríguez; de la Cámara de Diputados, Freddy Mamani Laura; varios ministros, autoridades, legisladores y demás representantes de las bases oficialistas.

ARROPAR A ARCE

La semana pasada, Bolivia estuvo semiparalizada por un paro que duró nueves días en el que varios sectores cívicos y gremiales exigieron la anulación de una polémica ley, que finalmente fue abrogada por decisión presidencial.

El Gobierno y sectores oficialistas consideraron que el paro fue un intento de "desestabilización" y un "pretexto" para gestar un nuevo "golpe de Estado" como señalan que sucedió en la crisis de 2019, cuando Morales renunció a la Presidencia entre denuncias de un fraude electoral.

Así es que el expresidente Morales anunció la marcha de este martes para "respaldar" al Gobierno y "defender" la patria y la democracia.

"Después del golpe de Estado gracias a la conciencia del pueblo boliviano (...) el 18 de octubre del año pasado recuperamos la democracia, cuando ganamos con más del 55 por ciento (las elecciones)", dijo.

Y señaló que el 29 de noviembre "va a reventar La Paz, vamos a demostrar nuestra fuerza", en referencia al apoyo multitudinario a la marcha a la que prevén supere los 5.000 movilizados.

En medio de aplausos y vítores de "Lucho no está solo", el presidente dijo a su turno que "no se sentía solo", que "el pueblo estaba con él".

Y lanzó una fuerte advertencia a los sectores que en su opinión buscan dividir al país: "Si no quieren respetar el voto en las urnas lo haremos respetar en las calles".

Flora Aguilar, del llamado Pacto de Unidad, que agrupa a sindicatos de campesinos e indígenas afines al MAS, y de la Confederación Sindical Bartolina Sisa, dijo que Caracollo es un "lugar histórico" porque desde allí se han hecho las grandes movilizaciones para "encontrar la transformación del Estado Plurinacional".

OCULTAR DERROTA

Las recientes marchas de comités cívicos y otros sectores obligaron al Gobierno de Arce a dar marcha atrás en un proyecto de ley y en una normativa sobre ganancias ilícitas y financiamiento al terrorismo, protestas que en su momento criticaron el Ejecutivo y el MAS porque perjudicaban la recuperación económica.

Para la oposición y algunos especialistas, ese retroceso fue una derrota para el Gobierno y dejó al descubierto la falta de conexión con la población y la división al interior del oficialismo.

En declaraciones a la Radio Compañera, Ómar Valdez, diputado de Comunidad Ciudadana (CC), el principal partido de la oposición, dijo que la marcha es "un acto de provocación" y es un reflejo de que el Gobierno "no quiere la pacificación" del país.

El diputado Alejandro Reyes, de CC, también dijo a los medios que la marcha "es un cerco al Gobierno en defensa del Gobierno" y que se pretende "realzar" la imagen de Morales.

El senador de la fuerza opositora Creemos Henry Montero cuestionó en Twitter que los sectores afines al oficialismo que "antes querían trabajar hoy están (perdiendo tiempo) en la marcha de la confrontación, la división, la violencia política, la impunidad, la persecución y el autoritarismo, que pretende" el MAS.

Bolivia atraviesa por una persistente polarización política desde la crisis de 2019, en la que, a juicio del Gobierno, hubo un "golpe de Estado".

(c) Agencia EFE

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