El rápido ocaso de la extrema derecha en Italia manda un aviso a navegantes

·4 min de lectura

De vicepresidente y ministro del Interior al hundimiento electoral en tan solo cuatro años. Ese ha sido el recorrido de Matteo Salvini, cuya coalición ha caído en picado en la primera vuelta de las elecciones municipales italianas de este 3 y 4 de octubre, como ha reconocido él mismo.

“Cuando uno pierde, pierde”, ha admitido en una entrevista en televisión tras conocer los primeros resultados en unas elecciones que podrían servir de espejo a otros partidos de extrema derecha, como Vox en España, dado el ascenso y caída meteóricos del discurso de extrema derecha en Italia.

Matteo Salvini, con gesto serio, en la campaña electoral. (Photo by Antonio Masiello/Getty Images)
Matteo Salvini, con gesto serio, en la campaña electoral. (Photo by Antonio Masiello/Getty Images)

Los residentes de más de un millar de municipios italianos estaban llamados a elegir a sus próximos alcaldes, entre ellos, las mayores ciudades del país como Roma, Milán, Nápoles, Bolonia y Turín, y en esta cita se ha puesto de manifiesto la pérdida de tirón del líder de la Liga, el partido de extrema derecha que llevó a la coalición de centroderecha al poder en 2018.

GUÍA | Los pasos que tienes que seguir para poder ver un tuit no disponible por tus preferencias de privacidad

Salvini duplicó su popularidad entre 2018 y 2019 con su política dura frente a la inmigración y se creyó con el suficiente apoyo para forzar nuevas elecciones. Envalentonado por los sondeos electorales, dio por rota la coalición con el M5S, registró una moción de censura contra Conte y pidió la convocatoria de nuevos comicios pero su estrategia salió mal y desembocó en un acuerdo de gobierno entre su, hasta entonces, socio, el Movimiento Cinco Estrellas (M5S) y el Partido Democrático (PD), momento en el que perdió el poder. Desde entonces la formación no ha levantado cabeza.

En esta ocasión, la alianza de centroderecha –Hermanos de Italia de Giorgia Meloni, la Liga de Matteo Salvini y Forza Italia de Berlusconi– se ha llevado directamente una sonada derrota en todos los grandes núcleos de población, mientras que el centroizquierda se ha convertido en probable ganador de las elecciones en las grandes ciudades como Milán, Turín, Bolonia y Nápoles, que pueden caer en manos del Partido Demócrata (PD), ya sea en solitario o en coalición con otras formaciones.

La derrota de la coalición de centroderecha abre una crisis interna entre sus tres socios y refleja el corto recorrido que pueden tener las ideas simples y populistas de extrema derecha, cuya solución estrella a cualquier problema social es acabar con la inmigración.

“Italia está sufriendo una invasión de inmigrantes, que pone en peligro la seguridad y la estabilidad económica del país. No tenemos suficiente ni siquiera para nosotros, así que primero los italianos”. Esta frase de Salvini, desmontada punto por punto en un análisis publicado por el CIDOB en 2018, podría resumir el diagnóstico y la receta de la extrema derecha para todos los males que asolan el país.

Del mismo modo, su derrota en estas elecciones municipales podría recoger el fracaso al que están abocados estos discursos populistas y sus soluciones simplonas que, además de xenófobas, son contraproducentes y contrarias a los intereses de cualquier país. Así, Vox –que podría acabar gobernando con el PP de Pablo Casado– quizás debiera tomar nota de que los ascensos meteóricos hinchados por discursos del odio acaban pinchando con rapidez.

El palo de la extrema derecha en Italia puede suponer un aviso para navegantes en España. (Photo By Ricardo Rubio/Europa Press via Getty Images)
El palo de la extrema derecha en Italia puede suponer un aviso para navegantes en España. (Photo By Ricardo Rubio/Europa Press via Getty Images)

Además, los malos resultados de la extrema derecha en Italia suponen un severo golpe a Meloni y Salvini, cuyas expectativas de cara a las elecciones generales de 2023 pasaban por acumular el margen suficiente para poder suceder al actual gobierno de la República dirigido por Mario Draghi; algo que no parece posible si se extrapolan los resultados de las municipales.

A pesar de que aspiran a gobernar juntos el país, sólo el resultado de Calabria y los resultados en las pequeñas ciudades y zonas rurales, que han sido más satisfactorios para la coalición, han podido contrarrestar la sensación de fracaso de los líderes populistas de extrema derecha.

Sin embargo, varios analistas destacan que no se pueden extrapolar los resultados locales a nivel nacional, mientras que el líder de la Liga ha culpado de la pérdida de algunos feudos a la tardanza de las coaliciones de derecha para designar a sus candidatos.

La segunda vuelta de la votación se celebrará el 17 y el 18 de octubre pero la coalición que forman Hermanos de Italia, La Liga y Forza Italia apenas tiene ya posibilidades de imponerse en ninguno de los grandes municipios.

Solo en la ingobernable Roma pueden tener una pequeña esperanza, después de que la actual alcaldesa, del Movimiento Cinco Estrellas (M5S), Virginia Raggi, que obtuvo cerca del 70% de los votos hace cinco años, haya quedado en cuarta posición con el 19,1% de los votos. Una vez más, se constata cómo los populismos se desinflan en cuanto llegan al poder y tienen que gobernar.

EN VÍDEO I Matteo Salvini avergüenza al mundo con el uso bochornoso de su mascarilla

Más historias que te pueden interesar:

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente