Un nutricionista desgrana cómo la melatonina ayuda a vivir más años y mejor

Agencia EFE
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El nutricionista Saúl Sánchez ha recopilado una serie de consejos para vivir más y de forma saludable, entre los cuales recomienda reducir la ingesta de cafeína, eliminar el alcohol o tomar melatonina cuando el descanso no es el adecuado.

Estas son algunas de las pautas que desgrana Saúl Sánchez (Lugo, 1994) en el libro “Cómo morir joven lo más tarde posible”, una obra que escribió durante el confinamiento haciendo una recopilación de las dudas más recurrentes que le plantea la gente en su consulta de A Coruña.

“La esencia de la nutrición es encontrarse funcional durante la mayor parte de tiempo posible”, afirma en una entrevista, proponiendo, para tal fin, incrementar el consumo de antioxidantes con frutas y verduras y, en algunos casos, reducir los carbohidratos.

Si algo tiene claro es que los tres pilares de una vida saludable son la dieta, el descanso y la actividad física. Deben, por tanto, cuidarse y controlarse, ya que es “crucial” encontrar una sinergia entre ellos.

“Mucha gente descuida el apartado del ejercicio y es muy importante. Por mucho que cuidemos la dieta, si somos sedentarios nunca vamos a poder desarrollar una composición corporal óptima”, indica Sánchez, que propone hacer actividad física a diario, especialmente entrenamientos de fuerza.

Para mejorar el descanso recomienda consumir melatonina, pues argumenta que es una hormona que puede “ayudar a mejorar la calidad del sueño” al regular los ciclos circadianos, al tiempo que “funciona como antioxidante”.

“No todo el mundo goza de una buena capacidad de descanso. En este tipo de personas sería bastante recomendable consumir melatonina”, apunta Sánchez, que detalla que la gran ventaja es que “su consumo exógeno; no genera ni tolerancia, ni dependencia, ni inhibe la producción natural”.

Al respecto, asegura que “no tiene efectos secundarios a dosis muy altas”, aunque para el descanso se usan cantidades bajas. En España, puntualiza, se suelen consumir entre uno y dos miligramos al día por “una cuestión legislativa”.

Con el objetivo de aprovechar sus efectos en la recuperación muscular, añade, habría que tomar entre 5 y 10 miligramos, mientras que para dolores crónicos sería necesario subir a 20 miligramos.

Los efectos secundarios catalogados como raros que pueda tener esta sustancia, sostiene, se presentan “en un porcentaje menor al 1 % de los casos” y pueden ser, según expone, el incremento de la somnolencia, un mayor número de pesadillas o la desaparición del apetito a primera hora de la mañana.

En este sentido, la compara con una sustancia “totalmente aceptada” como es la cafeína que, “hasta 180 miligramos o 200 no genera problemas, pero a partir de 250 comienza a ser tóxica” y puede producir palpitaciones, hipertensión o taquicardias.

No obstante, el elemento también aprobado desde el punto de vista social que Saúl Sánchez aconseja eliminar totalmente es el alcohol, ya que “genera problemas importantes”“Durante años se ha transmitido el mensaje de que tomar una copa de vino al día es positivo. Esto es mentira. El alcohol es un tóxico y es perjudicial”, asevera.

Con todo, considera que es complicado asentar evidencias sólidas en el campo de la nutrición, ya que es una ciencia a la que se le da importancia desde “los últimos diez o quince años” y todavía queda mucho por descubrir.

Ana González