Nunca hay que menospreciar la capacidad de la izquierda para autodestruirse

Carolina Bescansa ha filtrado su plan para derrocar a Pablo Iglesias. EFE

La primera regla del Club de la lucha es no hablar del Club de la lucha. Y la primera regla de la reconquista electoral de la izquierda debe de ser torpedear cualquier opción de reconquista. Al menos en Madrid. Este es el escenario:

La Comunidad de Madrid, después de 23 años gobernada por un PP que ha ido encadenando mayorías absolutas, está dirigida en la actualidad por un Ejecutivo en minoría que, apoyado por Ciudadanos, logró in extremis evitar un gobierno de izquierdas tras los últimos comicios. Y, a esa fragilidad, se le suma una presidenta –Cristina Cifuentes- en las horas más bajas de su trayectoria. Asfixiada por el escándalo de la falsificación de su máster y desprotegida por parte de los suyos tras el la sonrojante agencia de colocación en la que el PP ha convertido a la Universidad Rey Juan Carlos.

En el Ayuntamiento, después de otros 17 años de imponentes mayorías del PP, gobierna en la actualidad la izquierda. Lo hace con una alcaldesa exjueza –Manuela Carmena- que huye de la simbología de partidos y que ha marcado su legislatura como la de devolución de la ciudad a los vecinos, de lucha contra el fraude y de tolerancia 0 con el despilfarro que ahogaba sus arcas. Un pacto con el PSOE permitió ese vuelco en la Alcaldía que, a poco más de un año de los próximos comicios, goza de buena salud en lo que se refiere a las encuestas.

Con las piezas así dispuestas en el tablero de juego, la izquierda podía haber optado por un pacto de no agresión en el Ayuntamiento para reforzar sus resultados de 2015 que afiance las respectivas de Ahora Madrid y del PSOE -incluso se llegó a abordar no hace mucho la posible entrada del PSOE en el Gobierno de Ahora Madrid-. Y por una coalición opositora de ataque al Gobierno regional más débil que se recuerda recientemente de cara a formar una pinza que descabezara al PP de Madrid sin margen de maniobra en los próximos 12 meses.

¿Pero qué ha ocurrido? Pues que la izquierda se ha pegado un par de tiros en el pie propiciando, si nadie lo remedia, que la derecha no solo reconquiste el Ayuntamiento, sino que blinde la Comunidad para un par de legislaturas.

A nivel municipal ayer se conoció que el PSOE intentó torpedear a Ahora Madrid ‘robándole’ su candidata estrella. En efecto. Los socialistas enviaron varios emisarios de alto nivel el despacho de la alcaldesa para ofrecerle ‘pagar su cláusula’ y presentarla en primavera con la camiseta socialista. Una oferta que, de momento, no ha cuajado, pero que nadie se atreve a dar por encallada por lo que las turbulencias y réplicas sísmicas aún se van a dejar notar. Especialmente en Ahora Madrid ya que cogen peo los rumores de que, si la alcaldesa se va, sería llevándose consigo a parte de su ‘staff técnico’ incluida la portavoz Rita Maestre y la primera teniente de alcalde, Marta Higueras.

Y en la Comunidad, cuando la hoja de ruta pasaba por reforzar con Iñigo Errejón la posición del portavoz para erosionar día sí y día también a Cifuentes, resulta que se filtra ‘por error’ un documento escrito a más de dos manos para capitanear un golpe de estado interno. Carolina Bescansa, cofundadora de Podemos, enumeró en documento interno, ahora público, los pasos a seguir junto a Íñigo Errejón​ para ser su número dos en la candidatura para la Comunidad de Madrid y, posteriormente, derrocar a Pablo Iglesias con vistas a recuperar el liderazgo de Podemos antes de las elecciones generales de 2020. Aunque Errejón se ha desligado de este plan, su nombre y sus huellas aparecen en el mismo cuando aún ni siquiera ha sido confirmado como el candidato electoral de 2019.

Así es como, en apenas 48 horas, el andamiaje de la izquierda para convertir Madrid -capital y Comunidad- en su gran bastión ha dejado entrever su débil estructura ahora a merced del plan de choque que prepare la derecha.