Nuevo superhongo mortal preocupa a los médicos: esto es lo que debes saber

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos alerta de un nuevo superhongo mortal llamado Candida auris, visto por primera vez en un paciente en Japón el año 2009. Los científicos dicen que puede ser difícil de detectar con análisis de laboratorio estándar, y ahora un nuevo estudio sugiere que el cambio climático podría estar alimentándolo (Foto: Shawn Lockhart/CDC a través de AP).

Meses después de que las autoridades sanitarias de Nueva YorkNueva Jersey e Illinois expresaran su preocupación por el nuevo superhongo mortal, un estudio ha sugerido que el cambio climático podría jugar un papel importante en el aumento de esta problemática.

El hongo Candida auris” (C. auris) es una infección fúngica resistente a múltiples medicamentos antimicóticos que se propaga en los hospitales y es extremadamente mortal, matando a una de cada tres personas que lo contraen, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés).

Si bien es probable que haya muchas razones para pensar que la infección ahora se ha extendido a 30 países, los autores del estudio –publicado esta semana en la revista mBio– culpan al cambio climático. Los investigadores dicen que el calentamiento global ha jugado un “papel central” en el aumento de la infección y citan la capacidad del hongo para “crecer bajo temperaturas altas”-

"Lo que sugiere este estudio es que es solo el comienzo de la adaptación del hongo a temperaturas más altas y cada vez vamos a tener más problemas a medida que avance el siglo”, dijo Arturo Casadevall, doctor en medicina y director de Inmunología y Microbiología Molecular de la Escuela Bloomberg de Salud Pública Johns Hopkins. "El calentamiento global conllevará la selección de cepas de hongos más tolerantes térmicamente”.

Mientras los científicos continúan desentrañando qué es lo que impulsa el aumento de la infección, esto es lo que deben saber aquellos que sean vulnerables.

La infección comenzó en Japón

La C. auris fue descubierta por primera vez en un hombre japonés con una infección de oído en 2009. La primera vez que se detectó en Estados Unidos fue en 2013, concretamente en una serie de pacientes de un hospital de Nueva Jersey. Desde entonces, los CDC han rastreado más de 700 casos en todo el país.

Los síntomas son difíciles de precisar

Según una ficha informativa de CDC, el hongo puede causar “infecciones en el flujo sanguíneo” y a menudo se propaga en hospitales y entre pacientes atendidos en sus casas. Los síntomas dependen de la parte del cuerpo afectada por la infección, pero pueden incluir escalofríos y fiebre. Es necesario un análisis de laboratorio para confirmar que hay presencia de C. auris, momento en el que se debe iniciar un tratamiento (a menudo con varios medicamentos antimicóticos).

El mayor riesgo es para pacientes hospitalarios y personas mayores

Al igual que otras infecciones resistentes a medicamentos como la bacteria C. difficle, el hongo C. auris implica mayor riesgo para personas cuyos sistemas inmunológicos ya se encuentran comprometidos: como es el caso de personas internadas en hospitales y conectadas a respiración mecánica. Los CDC señalan que las “personas sanas generalmente no se contagian de C. auris”.

Nueva York tiene el mayor número de casos, probablemente debido a los viajes

En un email enviado a Yahoo LifestyleMichael Phillips, doctor en medicina, director de epidemiología y profesor adjunto de enfermedades infecciosas en Langone Health de la Universidad de Nueva York, dice que la C. auris está “siguiendo el mismo patrón” que otra bacteria resistente a medicamentos, la cual comenzó en Nueva York y se propagó al resto del país. “Probablemente se deba a los viajes desde y hacia la Ciudad de Nueva York”, dice.

Puede que técnicamente no sea un “superpatógeno”

La Clínica Mayo define los superpatógenos como “cepas de patógenos resistentes a la mayoría de antibióticos usados habitualmente en la actualidad”, pero a pesar de que muchos se refieren a C. auris como una de ellas, Phillips no está de acuerdo. “Más allá de las exageraciones, yo no diría que C. auris sea una superbacteria”. Su razonamiento es que no todas las C. auris son resistentes a medicamentos.

No hay que entrar en pánico

En un editorial para la Escuela Médica de Harvard publicado en mayo, Robert H. Shmerling, doctor en medicina, señalaba que si bien C. auris es una infección peligrosa, no se justifica el pánico entre la población en general. “Afortunadamente, la Candida auris no se ha propagado a amplios sectores de población, y las personas sanas raramente desarrollan la enfermedad”, escribe. “En lo referido a enfermedades infecciosas, no hay que entrar en pánico nunca. En lugar de eso, se pueden tomar medidas constructivas para lidiar con un amplio abanico de infecciones, incluso con las más mortíferas”. Una forma excelente de comenzar, dice, es lavarse las manos de forma regular, administrarse todas las vacunas y evitar el contacto con personas contagiosas.

Abby Haglage