El nuevo mapa del tiempo en Estados Unidos es de todo menos normal

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Annual U.S. temperature compared to the 20th-century average for each U.S. Climate Normals period from 1901-1930 (upper left) to 1991-2020 (lower right). Places where the normal annual temperature was 1.25 degrees or more colder than the 20th-century average are darkest blue; places where normal annual temperature was 1.25 degrees or more warmer than the 20th-century average are darkest red. Maps by NOAA Climate.gov, based on analysis by Jared Rennie, North Carolina Institute for Climate Studies/NCEI. (NOAA Climate.gov)
Los mapas normales de temperatura de la NOAA. Mapas realizados por NOAA Climate.gov, basados en análisis por Jared Rennie, North Carolina Institute for Climate Studies/NCEI. (NOAA Climate.gov)

Los nuevos mapas del tiempo “normal” en Estados Unidos son de todo menos normales. Porque si estos mapas demuestran algo es que el clima que tenemos hoy en día no es normal, que se ha ido calentando, y que los patrones que aparecen son los que los expertos en cambio climático llevan prediciendo ya cierto tiempo.

Para entender la importancia de estos mapas que no son normales, primero hay que explicar qué son estos “mapas normales del tiempo”. En Estados Unidos, las predicciones meteorológicas las realiza una agencia denominada NOAA - National Oceanic and Atmospheric Administration, o traducido Administración Nacional de Océanos y Atmósfera.

Y para poder predecir el tiempo, la NOAA necesita basarse en algo. En el tiempo normal, pero no en el sentido que igual se nos viene a la cabeza. Este “normal” es un término estadístico, y significa el tiempo que podemos esperar, que es previsible, dentro de un rango. Algo así como “de media, qué tiempo nos vamos a encontrar”.

Puede parecer un matiz sin importancia, pero no lo es. Lo que presenta el mapa normal del tiempo es lo que estadísticamente podemos esperar de media. No lo que va a pasar, si no lo que, como media, se puede esperar. De media de temperaturas, de precipitaciones y un largo etcétera. Pero también explica qué probabilidad hay de eventos extremos, como olas de frío o de calor, precipitaciones muy abundantes fuera de época o situaciones similares.

Pues bien, la NOAA modifica sus mapas normales cada diez años. Cada década, los expertos de la NOAA sacan un mapa nuevo que representa la nueva normalidad. Pero para que esta nueva normalidad no se vea muy afectada por circunstancias extrañas – por ejemplo, una sequía que dure tres o cuatro año tendría un efecto enorme en el mapa normal, pero tal vez no sería significativo para las nuevas predicciones – la NOAA crea sus mapas en base a datos de más de 8.000 estaciones meteorológicas recogidas durante los treinta años anteriores.

Una vez que ya hemos entendido qué son estos mapas, y cómo se generan, podemos pasar a la pregunta importante: ¿qué dicen? ¿Qué imagen nos presentan? Y la imagen es muy clara y concisa: en los últimos cien años, Estados Unidos ha incrementado su temperatura aproximadamente un grado centígrado, y en los últimos treinta años en casi 0,3 grados – el estudio, al hacerse en EE. UU., utiliza grados Fahrenheit y por eso la conversión da resultados extraños.

Eso sí, no en todas partes es igual. En algunas regiones, que se pueden consultar en el mapa que encabeza este post, la diferencia es de entre dos y cuatro grados Fahrenheit, que son entre 1,1 y 2,2 grados Celsius.

Puede parecer poco, pero un aumento de la media, de la temperatura normal, en un grado puede llegar a tener un efecto muy significativo en la naturaleza. Y si encima pensamos que los eventos extremos son más frecuentes, nos podemos hacer una imagen del problema general.

Y es que el mapa normal que ha presentado la NOAA es de todo menos normal.

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