La nueva serie española que retrata a la perfección los sentimientos de los adolescentes

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HBO Max continúa expandiendo su catálogo en España con nuevas propuestas destinadas a captar suscriptores de diferentes targets. Tras estar mayormente enfocados a un espectador adulto con producciones como Patria, 30 Monedas o Foodie Love y haber solo rozado a los jóvenes solo con producciones fallidas como Por H o por B, el servicio de streaming apuesta ahora de lleno por llegar a este público con la serie Cómo mandarlo todo a la mierda, una producción que, desde la más pura humildad y sentimiento, tiene mucho que decir acerca de las sensaciones que muchos vivimos en la adolescencia.

Fotograma de la serie 'Cómo mandarlo todo a la mierda' (Foto: HBO Max)
Fotograma de la serie 'Cómo mandarlo todo a la mierda' (Foto: HBO Max)

Se trata de una ficción de seis capítulos de apenas media hora de duración creada por Pablo Sanhermelando y el actor Jaime Olías, a quien conocemos por papeles en series como El Cid de Prime Video o Besos al aire de Disney+. Con medios muy limitados, se nos acerca a la vida y anhelos de un grupo de adolescentes que ven cómo su viaje de fin de curso a Italia es cancelado, razón por la que deciden usar el dinero para viajar por su cuenta en una furgoneta mientras sus padres piensan que están en el extranjero.

Aunque la idea de una estética low-cost y un presupuesto reducido pueda sonar a un inconveniente, lo cierto es que es perfecta para narrar esta historia con naturalidad, meternos de lleno en la vida y anhelos de sus protagonistas y sentir sus sensaciones con más cercanía. Además, por su formato de episodios cortos y el hecho de que HBO la estrene completa desde el viernes 1 de julio, ayuda a crear un ritmo endiablado y engancharnos hasta el punto de querer ver la serie entera de golpe.

Pero lo más importante de Cómo mandarlo todo a la mierda es lo bien que consigue captar en su historia las implicaciones que trae consigo el ser adolescente: Esa sensación de querer ser libres, desligarnos de las responsabilidades, creer que podemos comernos el mundo y que al final nos lleva a darnos un golpe de realidad ante la inexperiencia y limitaciones que tenemos en esta etapa. Y lejos de aprender de nuestros errores, ser comprensivos y rectificar, acabamos siendo cabezotas y tirando adelante sin importar las consecuencias.

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Lo logra gracias a unos personajes cuyas decisiones se sienten cercanas y reales, con una estructura donde cada episodio pasa por todas estas implicaciones y con una apuesta pura por la naturalidad sin artificios ni temas forzados. Y es que, al contrario que otras series adolescentes como SKAM España de Movistar+, Cómo mandarlo todo a la mierda no se centra en reivindicaciones y referencias juveniles con las que su público potencial pueda ver una representación idónea de las situaciones que vive alrededor. Aquí el foco está en las meras sensaciones, y el contar una historia tan liviana, simple y cotidiana donde no se fuerza ningún discurso o referencia es perfecta para sentir una conexión plena con sus protagonistas y su relato.

Es una serie que se dirige principalmente al público adolescente, pero cualquier adulto que haya pasado por las mismas emociones en esta etapa va a conectar sin problema. Yo al menos, que ya dejé la adolescencia atrás hace años y este tipo de producciones no acostumbran a ser fruto de mi devoción, conseguí disfrutar y verme reflejado en muchas de las aspiraciones por los que pasan sus protagonistas. Y si a eso le sumamos su corta duración y lo entretenida y ligera que es, se convierte una serie perfecta para hacer un maratón este verano y desconectar.

Además, nos trae grandes descubrimientos en el terreno interpretativo como las actrices Naira Lleó o Malva Vela, que acaparan la mayor parte de la atención desenvolviéndose con mucha naturalidad dentro de lo dramático y liviano de esta propuesta. Bien es cierto que Cómo mandarlo todo a la mierda falla bastante en el desarrollo de sus personajes secundarios, donde muchas veces se ven como marionetas al servicio de la trama. Y esto es impedimento para que todo el reparto nos muestre todo su potencial. Al menos en los tres primeros capítulos a los que HBO Max nos dio acceso durante su presentación. Pero a nivel general, es un producto muy disfrutable y ligero que da en la diana con su historia adolescente.

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