Plano, con temple y contradictorio: la comunicación de Feijóo

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Alberto Núñez Feijóo (Photo: EFE)
Alberto Núñez Feijóo (Photo: EFE)

Que una imagen vale más que mil palabras nunca ha sido tan cierto como en el caso de Alberto Núñez Feijóo. El todavía presidente de la Xunta de Galicia y futuro líder del Partido Popular lleva años ‘perseguido’ por dos imágenes.

En España quedan pocas personas que no hayan visto su foto navegando con el narcotraficante Marcial Dorado, mientras que los gallegos tienen grabada en la retina la instantánea del político ‘sofocando’ un incendio con mocasines, manguera y camisa mientras la comunidad ardía por los cuatro costados. Desde que subió al poder Núñez Feijóo ha sido escueto en palabras, pero cada vez que habla sube el pan, como ha quedado demostrado en las últimas semanas de su gira por España como único candidato a presidir el PP.

El presidente gallego ha dejado a cuadros a muchos estos días, llegando a ser comparado con antecesores como Rajoy y Casado, y también ha levantado indignación con declaraciones como en la que hablaba de violencia vicaria como violencia intrafamiliar y no machista. Eso sí, lo ha hecho desde el aspecto de serenidad que le caracteriza, una de las razones por las que muchos críticos ven en él un lobo con piel de cordero.

Para Alex Comes, analista de comunicación política y director de LaBase, Feijóo es “un buen orador”. “Quizás no es el mejor, pero es solvente y mejor que alguno de sus predecesores, como Casado”, reflexiona el experto. “Tiene un perfil de político que tradicionalmente ha tenido buena acogida en el PP, pero ahora con toda la radicalización, con líderes como Ayuso que es completamente todo lo contrario, no sé si es el mejor contexto para él”, reflexiona Comes sobre el contexto que rodea al gallego.

Según José Luis Martín Ovejero, máster en análisis de la comunicación no verbal y experto en oratoria, es “por encima de cualquier otra cosa un orador frío y racional”. “No se dirige al auditorio como para ganar fieles a su causa”, apunta Martín Ovejero sobre el discurso de este viernes, y señala que Feijóo apela al lado “cerebral y racional”, más que al “emocional”.

Plano y con poca gestualidad

Para Martín Ovejero es muy significativo que el político apenas “tenga gestualidad de manos”, lo que el experto califica como “gestos ilustradores”. “Tiene muy poquitos y eso es un problema para un orador porque se convence con todo el cuerpo, no solo con el mensaje verbal que se lanza”, señala.

Además, tiene una posición corporal “poco expansiva”, al contrario que otros políticos como Pablo Iglesias, y “es muy plano, prácticamente no tiene altibajos”. El experto en comunicación solo recoge como excepción el final del discurso, cuando Feijóo dice que ha venido a “ganar y gobernar”.

Para el experto ser plano es un problema para Feijóo porque en este caso estaba con un público afín, sus compañeros de partido, pero en unas elecciones no se da un contexto de este tipo. “Como vaya a unas elecciones generales con este discurso tan plano va a ser muy difícil que haga cambiar de opinión a una persona porque, principalmente, no sé cuánto tiempo van a aguantar escuchándole, así de claro”, zanja Martín Ovejero.

El profesor destaca como punto positivo “la mirada directa”, y recalca que está seguro de sí mismo y “convencido de lo que está contando”. “No tiene gestos manipuladores, que son gestos que hacen las personas cuando están estresadas o tensas, cuando dudan”, añade, aunque le ha llamado la atención que se llevara las manos a los bolsillos de la chaqueta de vez en cuando.

De Galicia a Génova

Feijóo ha llegado al Congreso de Sevilla en el que el PP busca refundarse y personificar en el presidente de la Xunta un liderazgo común mandando un mensaje a la otra punta de España, a sus votantes gallegos. Durante la primera jornada, el político ha lucido una mascarilla con el lema del Xacobeo 2021-2022 y la palabra Galicia.

Feijóo, este viernes en el Congreso Nacional en Sevilla. (Photo: EFE)
Feijóo, este viernes en el Congreso Nacional en Sevilla. (Photo: EFE)

En este sentido, Comes recuerda que ”él quiso intentar seguir siendo presidente de la Xunta y presidente del PP, pero es muy complicado de compaginar”. La mascarilla puede ser un detalle simbólico para hacer ver a los gallegos “que no los ha abandonado” para dirigir el partido. “Soy presidente nacional, pero no me olvido de vosotros”, resume Comes el mensaje.

De hecho, en el discurso de esta tarde Feijóo se ha dirigido en gallego a todos sus votantes para agradecerles la confianza depositada en él durante los últimos doce años.

“Desde que pasó de ser simplemente presidente de la Xunta de Galicia a candidato a la presidencia del PP las diferencias de mensaje son importantes y en algunos de los casos, contradictorias”, destaca Comes sobre el cambio de Feijóo desde que confirmó su candidatura.

Desde que ganó sus primeras elecciones en Galicia en 2009 después de una dura campaña plagada de ataques hacia Emilio Pérez Touriño, Feijóo ha utilizado su marca personal y no la de la dirección nacional del partido para construir una mayoría sólida en la Comunidad. “En las campañas de la Xunta, se fue viendo cada vez más. De hecho en las últimas elecciones prácticamente no aparecía el logo del PP”, apunta el analista. “El hecho de que ahora se convierta en presidente del partido hace que esa comunicación se vuelva contradictoria y haya que cambiarla”, añade.

Eso sí, en estas últimas semanas en las que el partido se ha desangrado hay cosas que no han cambiado en Feijóo: “Al contrario que otros líderes del partido, se caracteriza por su temple”.

A pesar de que parece que esto se seguirá manteniendo, Comes cree que “esto puede cambiar por el contexto”, y en esto Vox tiene tiene mucho que ver. “El discurso le impide seguir la misma estrategia y ahora sí va a tener que hablar con y de Vox”, detalla el experto, que cree que todavía es pronto para ver su sello como líder nacional del partido.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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