¿Nos han engañado con Gibraltar?

Pedro Sánchez y Theresa May coincidieron en la Cumbre de la UE. EFE

Lo que el sábado vendió Pedro Sánchez como un acuerdo histórico, el domingo quedó relegado por la presidenta lituana a una cortina de humo. ¿Entonces qué pasa? ¿España ha mejorado sus posiciones con respecto de Gibraltar o nos la han colado por toda la escuadra? Vamos a fijarnos en las dos declaraciones.

Por un lado, el presidente del Gobierno ha cantado en victoria. En sus alocuciones de las últimas horas Sánchez ha señalado que “con el Brexit perdemos todos, pero en Gibraltar, España gana”. Una vez que se produzca la retirada del Reino Unido de la UE “la relación política, jurídica e incluso geográfica pasarán por España”. “El Consejo Europeo y la Comisión Europea descartan que el artículo 184, el artículo en discordia, sea aplicable a la relación futura de Gibraltar con la UE, incluso en el ámbito territorial”. Esto, según Sánchez es “lo importante”.

Sin embargo, anoche Dalia Grybauskaité, presidenta de Lituania, señaló a la entrada de la cumbre de los 27 que: “Suele haber… dejen que bromee, trucos… Prometimos prometer… Y solemos cumplir con las promesas”. ¿Pero en realidad quién ha ganado? Pues depende de cómo se interprete. Este es un ejemplo práctico de cómo se ven las cosas:

  • Según Sánchez, la mejora sustancial del acuerdo para España ha recibido un “reconocimiento total” por parte de los socios europeos. Y quien no lo ve así es “patético”.
  • Pero según la primera ministra británica, Theresa May el estatus constitucional de Gibraltar “ni ha cambiado ni va a cambiar”. “La Roca seguirá vinculada como el resto del Reino Unido a la transición post Brexit.

Y los segundos espadas tampoco ayudan:

  • El ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, ha asegurado que lo logrado por España en la negociación sobre el “brexit” y Gibraltar es “algo muy importante” y que el Reino Unido ha perdido “cierta capacidad soberana” en esta materia. 
  • Mientras el ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, ha agradecido a la primera ministra británica su “infatigable e incuestionable” defensa de la soberanía británica del Peñón y de sus intereses económicos que, a su juicio, están “protegidos” por el acuerdo sobre el “brexit”.

En la práctica España, por el momento, solamente ha ganado tiempo. Es decir, ha logrado un triple blindaje histórico con el que puede abordar definitivamente con el Reino Unido el futuro de Gibraltar durante los próximos años. Esto viene a significar que las notas de las actas del Consejo Europeo han recogido la exigencia de dejar por escrito que ningún acuerdo que la Unión Europea negocie en el futuro con Reino Unido tendrá efecto en el territorio de Gibraltar hasta que España esté de acuerdo con su contenido.

O si lo prefieren, se “excluirá” a Gibraltar de la negociación general de la UE y el Reino Unido y permitirá a España tener una “negociación directa con el Reino Unido sobre Gibraltar”. Sin embargo, lo acordado no tiene el rango del acuerdo de retirada firmado por todos. O lo que es lo mismo, el aval jurídico de lo acordado está sujeto a discusión.

Lo bueno es que, a partir de marzo, en esa discusión no participará Reino Unido, ya que dejará de ser un estado miembro de la UE. ¿Entonces quién ha ganado? Digamos que España no ha perdido.