El norte de Italia inicia el verano sin agua tras 120 días sin lluvias

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Roma, 22 jun (EFE).- El norte de Italia ha iniciado la estación de verano "sin recursos hídricos", tras 120 días sin lluvias que han dejado la región sumida en la peor sequía de los últimos 70 años, una situación de crisis que se ha ampliado a otras zonas del país debido a la ola de calor que arrasa el territorio.

"Es la tormenta perfecta", afirmó este miércoles Meuccio Berselli, secretario general de la Confederación Hidrográfica del río Po, el mayor afluente del país vaciado prácticamente al completo en varios puntos debido a la falta de lluvias y nieves.

El bajo caudal del Po ha provocado también la intrusión salina del mar Adriático, que pone en riesgo la salubridad del agua "inutilizada para los cultivos, lo que provoca daños ambientales y económicos", así como para las plantas de tratamiento de agua potable, que no pueden trabajar con este caudal y pone en riesgo a 750.000 usuarios, explicó Berselli.

Otro factor para la crisis de sequía es la falta de nieve, que en los últimos ocho meses solo ha alcanzando un máximo del 60 %, "afectando negativamente al almacenamiento de agua necesario para llenar los grandes lagos".

Esto se ha visto especialmente en la región de montaña de Valle de Aosta, donde el agua conservada en el manto de nieve ha descendido casi un 50 % respeto la media histórica, el peor dato desde 2002.

A esto se le ha sumado la falta de precipitaciones en los últimos 120 días y el alza de las temperaturas que son de "entre tres y cuatro grados más altas respeto a la media de este periodo", según Berselli.

Estos tres factores han provocado una situación de emergencia que ha llevado a más de 200 localidades de la región del Piamonte (norte) a limitar el uso del agua solo para consumo alimentario debido a la escasez de agua en ríos y importantes lagos como el Maggiore, que pasó del 95 % de su capacidad el año pasado al 23 % en la misma semana de este 2022, un mínimo histórico desde 1946.

Sin embargo, la sequía se ha extendido por todo el país afectando en un nivel de riesgo medio-alto las regiones centrales del Lacio, donde se encuentra la capital, y Umbria, mientras que solo el sur se mantiene en un riesgo bajo.

La falta de recursos hídricos para el riego de los campos ha causado hasta la fecha unos daños a la producción agrícola de 3.000 millones de euros, según las estimaciones de Coldiretti, la mayor asociación que representa y ayuda a la agricultura italiana.

Ante esta situación, la asociación ha pedido hoy en un comunicado que el gobierno de Mario Draghi actúe a corto plazo y vaya más allá de las ayudas que entregará a los agricultores para compensar sus pérdidas y que se espera que se aprueben en la próxima semana.

"Es necesario actuar a corto plazo para definir las prioridades de uso del agua disponible, dando prioridad al sector agrícola para garantizar la disponibilidad de alimentos, en un momento en que, debido a los efectos de la guerra en Ucrania, Italia necesita todo su potencial de producción nacional", explicó. EFE

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(c) Agencia EFE

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