No son piropos, es acoso callejero y a ellos también les intimidan

Al revés tú también te asustarías es un vídeo que forma parte de una campaña lanzada en junio por el Ayuntamiento de Güéjar Sierra (Granada) que se ha viralizado tras ser compartido hace un par de días por Spanish Revolution en su perfil de Facebook. Con él se busca, y consigue, poner de manifiesto cómo en una situación de acoso callejero un hombre también sentiría miedo, que ponerse en ‘modo alerta’ cuando se reciben “piropos intimidatorios” por la calle no es solo cosa de mujeres.

“Ponte en su lugar”, se le pide a quienes ven el vídeo, que acumula más de 1,7 millones de reproducciones en menos de 48 horas en Facebook. En el lugar de una mujer que camina por la calle sola y que de pronto ha de hacer frente a comentarios sobre su vestimenta o sobre lo que dicen que le harían tres desconocidos. ¿Qué pasaría si esas mismas frases se le lanzasen a un hombre ? Eso es lo que propone esta campaña de street marketing grabada con cámara oculta en la localidad granadina.

Primero, para meter en situación al espectador, se ve a una joven que camina por una calle estrecha en la que hay un grupo formado por tres hombres. Tiene que pasar entre ellos para seguir su camino y cuando lo hace estos empiezan a decirle cosas como “oye niña, vaya vestido bonito que llevas, ¿no?”; “¡Qué chula vas! Vente para el portal y nos lo enseñas”; “Te voy a hacer una mujer” y “Oye, cucu, ven acá, preciosa, que te vamos a enseñar una cosa”.

A renglón seguido se repite la escena, pero esta vez no es una chica la que pasa por allí si no varios hombres. Los que permanecen son los que lanzan los comentarios, que modifican alguna palabra para adaptar su discurso al cambio de género de su destinatario. Este, cuando llega al final del recorrido, es preguntado sobre cómo se ha sentido en una situación como la que acaba de vivir.

Hablan de intimidación, miedo, inseguridad… Se han puesto en el lugar de una mujer y han sentido lo mismo que ella. Porque el hecho de que uno o varios desconocidos, como explica la chica protagonista del vídeo al final, te digan este tipo de cosas hace que te pongas “alerta” ya que “no los conoces, no sabes lo que te van a hacer”.

Por eso, el mensaje que se lanza sobre esa costumbre de decirles cosas a las mujeres por la calle -algo que en Francia aprobaron multar- resulta claro: “Aunque se crea que va con la mejor de las intenciones es acoso callejero”.

El texto que acompaña el lanzamiento del vídeo en Youtube por el Ayuntamiento de Güéjar Sierra explica que el objetivo de esta campaña es “poner a los hombres en el lugar de las mujeres cuando se sienten acosadas, de hacerlos que sientan miedo por no saber que les puede ocurrir o quién tiene en frente. Un forma de decir ‘ponte en mi lugar’, una forma de decir que han de ser conscientes de la repercusión que ‘los piropos’ traen en muchas ocasiones”.

Además, se añade que aunque haya quien no lo crea “algunos de ellos piensan todavía que te están diciendo cosas agradables y que deberías de sentirte bien. No saben que estás aterrorizada, insegura o simplemente molesta”. De ahí la necesidad de mostrarles cómo es estar en ese lugar.

El vídeo, compartido por Spanish Revolution, demuestra que en la misma situación de acoso callejero, un hombre también se sentiría intimidado. (Foto: Getty Images)