No quiero ser valiente, quiero poder volver a casa tranquila, a la hora que sea.

Valiente, era una valiente.

La Guardia Civil -y los medios de comunicación y las redes sociales- no se han cansado de repetir que era una valiente la chica de Boiro a la que El Chicle –el asesino confeso de Diana Quer- intentó secuestrar el día de Navidad. Se resistió, peleó, luchó por su vida mientras Enrique Abuín intentaba meterla en el maletero de su coche. Logró escapar porque Abuín tenía mal un hombro y porque dos personas oyeron sus gritos y corrieron a socorrerla.

Valiente, la han llamado. Y claro que lo es. No puedo ni imaginar lo que debió vivir y cómo peleó por su vida.

Pero, ¿tenemos que ser valientes las mujeres para sobrevivir? Diana también luchó –un testigo oyó una gran discusión justo a la hora en que El Chicle la abordó-, seguro que con toda su fuerza, para que no la metieran en ese maletero. Y, a pesar de eso, no logró salir con vida.

Yo no quiero ser valiente, quiero poder volver a mi casa tranquilamente a la hora que sea. Quiero caminar por la calle sin llevar las llaves metidas entre los dedos para usarlas como arma de defensa. Quiero no tener que pedir a algún amigo que me acompañe hasta el portal y se quede esperando hasta que coja el ascensor. Quiero no estar mirando constantemente el reloj porque se hace tarde y las calles ya estarán vacías y mejor me voy de la cena antes de tiempo. Quiero no tener que cambiar de ruta para evitar zonas oscuras o solitarias. Quiero no tener miedo.

Diana Quer

Yo no quiero ser valiente.

Ya está bien de decir que tenemos que serlo. O que esa chica de Boiro se salvó porque lo fue.

Nosotras no tenemos que defendernos. Son los hombres los que no tienen que atacarnos.

A ver si os queda claro de una vez.