No lo dicen públicamente, pero las mujeres del PP están en contra del pacto con VOX en Andalucía

Desde la cúpula del Partido Popular aseguran que no hay división en sus filas sobre el acuerdo con VOX que facilitará la presidencia de Andalucía a Juanma Moreno. Sin embargo, la realidad es bien distinta. Voces como las de Borja Semper, Alfonso Alonso y Alberto Núñez Feijóo han dejado ver su desacuerdo. Pero, ¿qué pasa con las mujeres? ¿Por qué no se muestran contrarias a un acuerdo que pasa por derogar la ley de violencia de género?

La presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor, es la única dirigente popular que se ha pronunciado en contra hasta ahora pidiendo que no se haga uso político de un tema como la violencia de género. (Foto: EFE/Archivo)

La respuesta puede encontrarse en las últimas horas en varios medios. La Vanguardia hablaba ayer de “las crecientes voces críticas del PP con el pacto con Vox” y mencionaba como una de las que más se oye la de Ana Pastor, actual presidenta del Congreso. Este miércoles se pronunciaba al respecto pidiendo que “no se haga uso político de las mujeres” ni de las víctimas de la violencia. De cara a la opinión pública, Pastor parece estar sola entre sus compañeras de partido.

La mayoría, calla. Y las que hablan no contradicen a la formación liderada por Pablo Casado de la que forman parte. La portavoz del Grupo Popular en el Congreso, Dolors Montserrat, quien ha manifestado que luchar contra la violencia de género “no es una cuestión ideológica”, ha negado “ningún tipo de diferencias” en el PP, como recoge el citado diario catalán. En la misma línea, pero llamando al orden a los disidentes y pidiendo que se “abstengan” de opinar porque no ayuda a las negociaciones se ha pronunciado la secretaria de Comunicación del partido, Isabel Díaz Ayuso.

El resto, nada. Al menos, en público. Porque según un artículo publicado ayer por Pilar Portero y Ana Cañil en El Huffington Post, los grupos de WhatsApp de las dirigentes populares en activo o no están “echando humo”. No están de acuerdo ni con la negociación ni con uno de los principales puntos de discusión sobre la mesa: la derogación de la ley de violencia de género.

Desde el anonimato, alguna se ha atrevido a expresar su malestar y su contrariedad por lo que está ocurriendo. Una diputada asegura que “esta postura se ha visto como un disparate, porque acabamos de estar en el Gobierno, la actual portavoz era ministra de Igualdad hasta hace seis meses. La propia presidenta del Congreso, Ana Pastor, siempre ha defendido a las mujeres ante la inicial sorpresa de muchos compañeros del partido que se extrañaban de escucharla hablar así”.

Otra, también anónima, explica a El Huffington Post que el problema que se está viendo es que se va camino de “un enfrentamiento firme entre machismo y hembrismo”. Según su punto de vista, “Vox ha sabido coger esa bandera del acojone de los hombres” y aprovecharla a su favor porque “nadie le gusta perder el poder y están temiendo que lo pierden”.

Cuentan Portero y Cañil que Susana Camarero, que ha trabajado en materia de igualdad, se ha encargado de arrojar un poco de luz sobre algunas de las ideas lanzadas por VOX sobre la ley a la que le ha declarado la guerra en estos grupos. Así, ha ido explicando cómo las subvenciones que reciben las mujeres maltratadas que el partido de ultraderecha tacha de fraudulentas están lo suficientemente vigiladas para que no lo sean.

A día de hoy, el silencio entre las mujeres del PP impera cuando se trata de hablar sobre el acuerdo de su partido con VOX para conseguir expulsar a Susana Díaz de la Junta de Andalucía y conquistar una comunidad que durante años ha sido coto privado de los socialistas. Pero una cosa es lo que dicen o no dicen de cara a la galería y otra lo que en realidad piensan, que es que al menos una parte de las populares no ve con buenos ojos el trato con los de Santiago Abascal.