Inmigrar a los Estados Unidos cambia tu flora intestinal... y no al revés

Gráfico que describe la relación entre la microbiota original de los inmigrantes y la que tienen al cabo del tiempo. Crédito: Vangay et al. / Cell

“Cuando migras a un nuevo país, tu microbiota cambia a la de ese territorio”. Esta es la conclusión, clara y sencilla, de un artículo recientemente publicado en la prestigiosa revista Cell. Algo que tiene sentido y parece obvio, pero que además ocurre de manera casi inmediata, en los meses inmediatamente posteriores a la llegada.

El estudio se ha llevado a cabo en Estados Unidos, y demuestra de manera directa que las comunidades bacterianas que habitan en el interior de los inmigrantes y refugiados que llegan a dicho país se adaptan y “occidentalizan” a una velocidad muy superior a lo que se pensaba que podría ocurrir. Y que, de hecho, no hay apenas transferencia en el sentido opuesto: los inmigrantes pierden su microbiota casi por completo.

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Lo que, en realidad, no es una buena noticia. No para los inmigrantes, desde luego, y de hecho se podría decir que tampoco para la población que los recibe. Porque lo que también demuestra el artículo es que la “flora intestinal” de los inmigrantes pierde diversidad, y con ella también ciertas capacidades que tenían.

Las bacterias que habitan en nuestro intestino nos proporcionan muchos beneficios – y en ocasiones, también algún problema. Se encargan de facilitar la digestión de ciertos alimentos y componentes de la dieta, aportan vitaminas y un largo etcétera.

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Y cuando varía, también varía el equilibrio en que se encuentra nuestro cuerpo. La microbiota intestinal se relaciona con problemas de salud tales como diabetes y obesidad. Al cambiar la composición de las bacterias y hacerse más similar a la de los países occidentales, estos ciudadanos se ven sometidos a los mismos problemas que el resto de habitantes del país. De hecho, la idea original del estudio era comprobar si las tasas de obesidad y diabetes, problemas de salud del primer mundo, se relacionaban con cambios en los inmigrantes.

Bien, pero… ¿cuánto tiempo es “inmediatamente”? Porque aunque lo hemos expresado así, no hemos puesto “fecha”. Los investigadores han determinado que, en la población que han estudiado – un grupo amplio de inmigrantes del sudeste asiático – el cambio se produce en torno a nueve meses tras la llegada al país.

Los autores también plantean que en los inmigrantes que procedan de zonas más cercanas y que, por lo tanto, tengan microbiotas más similares, el tiempo de “asimilación” será menor. También los efectos sobre la salud, obviamente, ya que los cuerpos estarán mejor adaptados a esas comunidades bacterianas.