Por qué es tan común la otitis en los niños menores de tres años

·4 min de lectura
Photo taken in Kaluga, Russia
La otitis media aguda (OMA) es una enfermedad infecto-contagiosa aguda que afecta al aparato respiratorio y es una enfermedad propia de lactantes y niños pequeños. (Foto: Getty)

El invierno y los cambios de temperatura al pasar de la calefacción al frío del exterior puede afectar a las vías respiratorias y por supuesto a los oídos. De hecho, esta es una época donde aumenta la vulnerabilidad a infecciones como la otitis media aguda (OMA) que afecta en mayor medida a los más pequeños.

Se estima que cinco de cada seis niños tienen por lo menos una infección del oído antes de cumplir los tres años, y según la Sociedad Española de Pediatría (Aepd), a la edad de 5 años más del 90 por ciento de los niños han sufrido algún episodio de OMA y un 30 por ciento tiene OMA recurrente. Los elevados datos de incidencia entre los más niños más pequeños se deben, entre otras cosas, a su peculiar anatomía en la trompa de Eustaquio, que conectan los oídos medios con la parte de atrás de la garganta. Las trompas ayudan a que los oídos drenen líquido. También mantienen la presión del aire en los oídos al nivel adecuado.

Al ser más corta, más estrecha y al tener una disposición muy horizontal, la entrada de los gérmenes catarrales a la cavidad del oído medio es más sencilla”, destaca la doctora Isabel Cardoso López, otorrinolaringóloga en la Unidad Cirugía de Cabeza y Cuello de Vithas Madrid Arturo Soria y responsable de la Unidad de Acúfenos de Vithas Internacional.

La otitis media aguda es un cuadro infeccioso que afecta al oído medio al que acceden los gérmenes de la vía respiratoria como el Streptococcus pneumoniae, el haemophilus influenzeae y Moraxella catarrhalis (aunque en nuestro país este patógenos es menos habitual). Suele comenzar con dolor de uno o ambos oídos, y es común que se sobreinfecte, en cuyo caso producirá cúmulo de pus detrás del tímpano, dolor, pérdida auditiva y fiebre.

Lo que ocurre es que no es fácil para los padres identificar la otitis media aguda, tampoco para los especialistas, porque el dolor es difícil de evaluar en los niños más pequeños, precisamente aquellos en los que la OMA es más grave y más frecuente.

Por eso hay que estar pendiente de otras señales como "el despertar brusco y el llanto desconsolado varias horas después de un sueño profundo o la irritabilidad diurna injustificada y prolongada", tal y como apuntan desde la unidad de Infectología Pediátrica y del servicio de Pediatría General del Hospital Infantil La Paz de Madrid. En lactantes, los síntomas se pueden ver limitados a irritabilidad, diarrea, vómitos o malestar general. Y en los más 'mayores' es frecuente que la OMA vaya precedida de una infección de vías aéreas altas durante varios días.

A medida que los niños van creciendo estos cuadros van disminuyendo gracias, por un lado, a que se va desarrollando su sistema inmune y, por otro, al cambio de la trompa de Eustaquio que ayuda a proteger mejor el oído medio.

Para evitar las otitis entre los más pequeños los expertos aconsejan:

  1. Evitar los cambios de temperatura bruscos ya que se favorece la inflamación de la mucosa de la rinofaringe.

  2. Controlar los catarros o sus síntomas. Los lavados nasales son de gran ayuda.

  3. Evitar la exposición al humo del tabaco, ya que este es un factor de riesgo demostrado para la aparición de infecciones recurrentes de oído.

  4. La asistencia a guardería es un factor de riesgo para contraer OMA y para contraer patógenos resistentes. El contacto íntimo y mantenido entre los niños, más en niños pequeños, y la permanencia en lugar cerrado facilitan esta predisposición.

  5. Control y corrección de enfermedades como el reflujo gastroesofágico que pueden predisponer a padecer la enfermedad.

  6. Mantener una buena higiene externa, pero nunca introducir hisopos u otros objetos en los oídos.

  7. Promover, en la medida de lo posible, la lactancia materna como efecto protector inmunológico al lactante.

  8. Acudir a consulta de pediatría ante la persistencia de cuadro catarral sobre todo en menores de 3 años para seguimiento y así evitar la temida otitis media aguda y la Otitis Serosa Aguda, ya que esta última predispone, en su recurrencia, a las complicaciones relacionadas con pérdida de audición.

Es importante que ante las dudas y la repetición de episodios, ya sea en niños o adultos, se busque la atención conjunta del pediatra o médico de cabecera y el otorrinolaringólogo, ya que la supervisión de ambos especialistas es fundamental para el control y seguimiento de patologías relacionadas con el oído.

Más historias que te pueden interesar:

El riesgo para la salud de quitarse la cera del oído

Hipoacusia: cómo saber si estás perdiendo oído

El síntoma depresivo que pasa desapercibido y todos sufrimos (antes o después)

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios puedan establecer conexiones en función de sus intereses y pasiones. A fin de mejorar la experiencia de nuestra comunidad, hemos suspendido los comentarios en artículos temporalmente