Nicaragua | La detención de un obispo aumenta la tensión entre la Iglesia Católica y el Gobierno

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Aumenta la tensión entre la Iglesia y el régimen político en Nicaragua.

Este sábado, cientos de nicaragüenses acudieron a una misa bajo vigilancia policial después de que las autoridades prohibieran una procesión religiosa por las calles de la capital por motivos de "seguridad interna".

"Perdónalos Señor, porque no saben lo que hacen", decía el cardenal Leopoldo Brenes en la misa cuando abordaba las tensiones y la detención del obispo Rolando Álvarez, que lleva casi dos semanas retenido por la policía acusado de "desestabilizar el país".

"La conferencia episcopal, estamos muy cerca de monseñor, todas nuestras iglesias están orando, acompañándolo a él, y le pedimos a la Virgen que pronto encontremos los causes para solucionar y que podamos seguir trabajando evangelizando", declaraba el cardenal.

Detención del obispo Rolando Álvarez

Álvarez, un fuerte crítico del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, emitió el pasado jueves desde el recinto de la Iglesia donde está retenido una misa online donde afirmó que se encontraba bien y a salvo.

La detención del obispo no ha sido la única medida que las autoridades han tomado contra la Iglesia Católica. A principios de mes, el Estado cerró siete emisoras de radio propiedad de la institución religiosa y detuvo a otro sacerdote de la misma diócesis.

Los miembros de la comunidad afirman que sin duda, todo esto se trata de una persecución contra la Iglesia.

María Cárdenas, residente en Managua, explica:

"La verdad es que la iglesia no ha provocado un enfrentamiento. La iglesia siempre ha sido perseguida por los ejecutores de este gobierno. Esta es la realidad y no se puede ocultar, como si se tapara el sol con un dedo. Desde 1979 hasta 1990, la iglesia fue perseguida y está sucediendo de nuevo. Si no se arrodilla ignorando las cosas, entonces es perseguida de nuevo. No podemos vivir bajo esa coacción".

La población pide ayuda al Vaticano

El viernes, el Vaticano se pronunció públicamente por primera vez sobre las recientes medidas contra la iglesia en Nicaragua. El observador permanente del Vaticano ante la Organización de Estados Americanos expresó su preocupación durante una sesión especial del consejo permanente del organismo.

Además, los miembros de esta congregación afirman que han escrito una carta al papa Francisco para que interceda en la situación del país. Desde las fuertes manifestaciones de 2018, el presidente Ortega no permite grandes reuniones públicas que no sean afines al estado y ha cerrado más de 1.000 organizaciones no gubernamentales.