Ni los vacunados ni los expertos entienden el "despropósito" de AstraZeneca

Marina Velasco y Laura Riestra
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Una sanitaria administra la vacuna de AstraZeneca a un docente en Málaga, el 3 de abril de 2021. (Photo: Jesus Merida/SOPA Images/LightRocket via Getty Images)
Una sanitaria administra la vacuna de AstraZeneca a un docente en Málaga, el 3 de abril de 2021. (Photo: Jesus Merida/SOPA Images/LightRocket via Getty Images)

Alberto Carretero estaba “deseandito” que llegara el viernes para que le vacunaran contra el coronavirus. En el colegio donde trabaja, sólo quedaban él —cocinero— y el conserje por recibir la primera dosis. El lunes recibió la convocatoria; tres días después, y sin ningún mensaje oficial de por medio, se ha enterado del cambio de planes. “Me he quedado a 24 horas de la meta”, lamenta este manchego de 36 años.

A última hora de este miércoles, Sanidad anunció que dejaría de administrarse el suero de AstraZeneca a menores de 60 años, tras la confirmación de que había un “posible vínculo” entre esta inyección y casos de trombosis muy infrecuentes. El futuro de los dos millones de personas que ya recibieron una primera dosis está, de momento, en el aire.

De “conejillos de Indias” a defensores de la vacuna “pase lo que pase”

Carmen Velasco, maestra de 52 años, estaba “en el recreo” cuando se ha enterado de la noticia, en torno al mediodía del jueves. Ella recibió la primera dosis hace unas semanas y, al escuchar el cambio de criterio, se ha puesto “negra”. “Estamos muy perdidos”, dice.

La información también ha pillado por sorpresa a sus compañeros, que se dividen entre quienes se ven como “conejillos de Indias” y los que prefieren “ponerse la segunda dosis, pase lo que pase”. “Pero el denominador común es el desconcierto y la rabia que da quedarse sin vacuna. Es un despropósito”, zanja la maestra.

“Este mareo y esta confusión es terrible para la gente, y hace mucho daño a la vacunación en su conjunto”, admite Daniel López Acuña, exdirector de la Acción Sanitaria en Crisis de la OMS...

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.