1 / 10

Los juguetes de la Caravana de Inmigrantes

Xiomara de Rosario Avalos Campos, una niña de cuatro años de El Salvador, posa con una cámara de plástico en un refugio de Tijuana, México. La pequeña explica que le gusta usarla para tomar fotos de su familia y que la encontró en el campamento, en el suelo. Aún así, ella prefiere su propio peluche.
Foto: REUTERS/Hannah McKay

Los niños de la Caravana de Inmigrantes posan con sus juguetes

Después de caminar durante semanas desde sus países hasta la frontera entre Estados Unidos y México, los centroamericanos de la Caravana de Inmigrantes se han encontrado con situaciones duras en Tijuana, ciudad en la se han visto obligados a esperar con la esperanza de solicitar asilo en Estados Unidos.

Ya llevan meses en esta situación y desde su llegada, han estado durmiendo al aire libre, en tiendas de campaña, bajo techos de bolsas de basura o amontonados en un albergue en el que no hay suficiente espacio para todos. El hacinamiento, la lluvia y las bajas temperaturas han provocado la propagación de enfermedades entre los inmigrantes, como la gripe, los piojos o la varicela.

Una parte muy importante de esta expedición son los niños que, a sus cortas edades, se han visto obligados a pasar por una situación muy dura para ellos. Ahora, posan con sus juguetes más especiales, varios de ellos los han encontrado en los refugios. Con ellos esperan un viaje a Estados Unidos para el que se muestran ilusionados.

RelacionadoEntre piojos, barro y enfermedades: así viven los inmigrantes de la caravana