Fallece Nelson Mandela, símbolo de la lucha contra el apartheid

Nelson Mandela, el primer presidente negro de Sudáfrica, falleció el jueves a los 95 años de edad en su casa en Johannesburgo tras una larga infección pulmonar, informó el mandatario Jacob Zuma. En la imagen de archivo, el expresidente sudafricano Nelson Mandela sonríe a los fotógrafos después de una reunión con el actor Tim Robbins en su casa de Johannesburgo, el 22 de septiembre de 2005. REUTERS/Mike Hutchings

JOHANNESBURGO (Reuters) - Nelson Mandela, el icono de la lucha contra el apartheid que se convirtió en el primer presidente negro de Sudáfrica, falleció el jueves a los 95 años de edad en su casa en Johannesburgo vencido por una larga infección pulmonar.

La figura de Mandela, conocido en Sudáfrica por el nombre de su clan, Madiba, emergió tras pasar 27 años en prisión para guiar a Sudáfrica hacia la democracia tras un pasado de violencia y sangrientos enfrentamientos.

"Compatriotas sudafricanos, nuestro querido Nelson Rolihlahla Mandela, el presidente fundador de nuestra nación democrática, ha muerto", dijo el presidente Jacob Zuma, visiblemente emocionado, en un discurso televisado.

"Madiba nos unió y juntos vamos a despedirlo. Nuestro amado Madiba recibirá un funeral de Estado", añadió. "He ordenado que todas las banderas de la República de Sudáfrica ondeen a media asta".

Mandela salió de un entorno rural para desafiar el poder del Gobierno de la minoría blanca, erigiéndose en una de las figuras más respetadas y amadas del siglo XX.

Fue uno de los primeros en abogar por la resistencia armada al apartheid en 1960, pero 30 años después, cuando la minoría blanca del país comenzó a perder poder, defendió la reconciliación y el perdón.

Mandela, que pasó casi tres décadas en prisión, fue elegido presidente en una histórica votación en 1994, en la que pudieron participar todos los sudafricanos, y se retiró en 1999.

"Nuestra gente ha perdido a un padre. Pese a que sabíamos que este día iba a llegar, nada puede apagar nuestra sensación de una pérdida imperecedera. Su lucha incesante por la libertad le hizo ganar el respeto del mundo. Su humildad, pasión y humanidad hicieron que se gane el amor de todos", añadió Zuma.

Mandela recibió el premio Nobel en 1993, un honor que compartió con F.W. de Klerk, el líder blanco Afrikaner quien liberó de la cárcel al prisionero político más famoso del mundo.

Como presidente, Mandela afrontó el gigantesco desafío de forjar una nueva nación desde las profundas injusticias raciales que quedaron de la época del apartheid, haciendo de la reconciliación el objetivo central de su mandato.

El sello de sus años en el poder fue la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, que juzgó los delitos de los dos bandos en la época del apartheid y trató de curar las heridas del país. También fue un modelo para otras naciones asoladas por los problemas civiles.

En 1999, Mandela entregó el poder a una camada de líderes jóvenes mejor preparados para manejar la economía moderna, una retirada voluntaria poco común citada como ejemplo para los líderes africanos.

Ya retirado, Mandela dedicó todos sus esfuerzos a luchar contra la crisis del sida en su país, una batalla que se volvió personal cuando su único hijo falleció a consecuencia de la enfermedad en 2005.

La última gran aparición pública de Mandela fue en 2010, cuando presenció la final del Mundial de fútbol entre España y Holanda en su país.

A su llegada al estadio de Johannesburgo en que se disputó el encuentro, recibió una ensordecedora ovación de los 90.000 espectadores presentes en Soweto.