Negociación de la deuda argentina entra en fase decisiva ante plazo del 22-M

Buenos Aires, 17 may (EFE).- Las arduas negociaciones de Argentina con acreedores privados para reestructurar bonos por 66.239 millones de dólares entran esta semana en una fase de definiciones ya que el viernes 22 expiran dos plazos cruciales para este proceso.

El 22-M es el día límite que tienen los tenedores de bonos de ley extranjera de Argentina para prestar su consentimiento a la propuesta de reestructuración lanzada por el país suramericano hace casi un mes.

También el viernes caduca el período de gracia de treinta días al que se acogió Argentina al no pagar un vencimiento de intereses por 500 millones de dólares de tres bonos incluidos en la oferta de canje.

Si para ese día Argentina no llega a un acuerdo con los acreedores y no regulariza el pago de ese compromiso, el país entraría en un cese de pagos selectivo.

UNA OFERTA CON POCA ACEPTACIÓN

La propuesta presentada por Argentina el 22 de abril incluye un período de gracia de tres años, es decir, empezar a pagar recién en 2023 cupones con un tasa inicial del 0,5 %, que se incrementaría paulatinamente hasta un interés promedio del 2,33 % y una tasa máxima de 4,875 %.

También implica una quita del 5,4 % sobre el stock adeudado y del 62 % sobre los intereses.

La oferta fue rechazada de plano por diversos grupos de acreedores liderados por poderosos fondos de inversión como Blackrock, Fideliity, Ashmore, Monarch y Gramercy.

El plazo inicial de adhesión a la oferta caducaba el 8 de mayo, pero el Gobierno argentino decidió prorrogarlo hasta el 22 debido a un nivel de aceptación cuyo porcentaje se no informó oficialmente pero que, según fuentes del mercado, rondó entre el 15 % y el 20 %.

TRES CONTEAOFERTAS

A última hora del viernes pasado, el Gobierno de Alberto Fernández confirmó la recepción de tres contraofertas, pero no dio detalles de su contenido ni precisó quiénes las presentaron.

Dos de los comités que reúnen a tenedores de bonos argentinos han confirmado que ellos han presentado contrapropuestas.

Uno de ellos es el denominado Grupo de Titulares de Bonos de Canje afirmó, integrado por 18 fondos que afirman tener el 15 % de los bonos emitidos por Argentna en los canjes de 2005 y 2010.

El otro es el Comité de Acreedores de Argentina, que presentó junto con los fondos Gramercy y Fintech Advisory una contraoferta para la reestructuración de bonos argentinos emitidos luego de 2016.

Ambas contrapropuestas, según confirmaron los dos grupos, fueron "coordinadas" y "representan un esfuerzo de buena fe por parte de estos grupos para proporcionar una base coherente para una reestructuración expedita" de los bonos argentinos de ley extranjera y "un perfil de deuda sostenible a largo plazo".

Según estos dos conjuntos de acreedores, sus propuestas respetan tanto los principios de los bonistas como las "condiciones económicas actuales" de Argentina, cuya economía está en recesión hace dos años.

En ambos casos, aseguraron que los términos incluidos en sus contraofertas -los que no hicieron públicos- permitirán al país suramericano un "alivio sustancial del 'cash-flow' (flujo de efectivo) mediante una combinación de postergación en el pago de intereses, disminuciones en los pagos de cupones y aplazamiento de los pagos de amortizaciones".

APERTURA AL DIÁLOGO

Tras recibir las contraofertas, el Gobierno argentino dijo que el ministro de Economía, Martín Guzmán, junto a su equipo y los asesores financieros contratados por el país suramericano para este proceso, analizará las características de estas propuestas y "sus implicancias para el objetivo de restaurar la sostenibilidad de la deuda pública".

"El Gobierno argentino y los acreedores de la República continúan el diálogo constructivo en pos de alcanzar un acuerdo sostenible en el proceso de la reestructuración de la deuda pública externa", dijo el viernes el Ministerio de Economía en un comunicado.

En una entrevista publicada este domingo por el portal informativo Cenital, Guzmán afirmó que "se está dando un diálogo" con los acreedores que "está yendo por el camino deseable" y aseguró que el Gobierno está "abierto a escuchar ideas".

"Nosotros somos optimistas y sabemos que estamos trabajando, buscando apelar a la colaboración entre todas las partes para que haya un acuerdo que sea sostenible", señaló el ministro.

(c) Agencia EFE