Una Navidad menos brillante | Europa se plantea reducir las luces navideñas para ahorrar

Falta poco más de un mes para la Navidad y las luces del árbol, con la crisis energética, se han vuelto una cuestión existencial. La mayoría de los municipios han decidido reducir el número de luces y adornos. En Países Bajos, por ejemplo, la iluminación navideña de Deventer solo estará prendida la mitad del tiempo habitual.

La factura de la luz se ha puesto por las nubes

"Para quienes caminan por aquí a las dos de la tarde, sabiendo que la factura de la luz se ha puesto por las nubes, encender todas las luces es dar una señal equivocada a los visitantes del centro de la ciudad", explica Peter Brouwer, responsable municipal del centro urbano de Deventer

Pero es difícil renunciar a las luces navideñas, pues como dice esta mujer holandesa: "Las luces crean un ambiente muy especial".

Aquí, en la ciudad francófona de Nivelles, en Bélgica, deben decidir qué luces instalar en las calles. Las que más energía consumen se quedarán en los estantes.

Un ambiente especial, pero no a cualquier precio

"Estas luces que solían iluminar la calle de Namur, la principal calle comercial. Es una estructura que consume mucha energía, por lo que este año no se va a instalar", explica Grégory Bataille, que controla la organización de eventos festivos de la ciudad de Bruselas.

La mayoría de los municipios alquilan sus iluminaciones a empresas como GlobALL Concept. Su director, Thierry Lewalle, aboga necesariamente por las luces, pero no a cualquier precio:

Bombillas LED encendidas menos tiempo

"Nuestro consejo, es mantener la iluminación navideña, pero instalando temporizadores y reduciendos las franjas horarias para ahorrar. Todas las lámparas son LED, de bajo consumo y además tienen una vida mucho más larga que las bombillas incandescentes, así que es mucho mejor para el medioambiente".

En Francia, los 6.000 habitantes del pequeño municipio de Ambazac, deben votar para decidir si mantienen la iluminación. Con o sin crisis es difícil renunciar a las luces de Navidad, sobre todo por los niños.

La magia navideña y la creatividad

"Es la magia de la Navidad y estoy a favor de mantener la iluminación", dice una entrevistada.

En Vair-sur-Loire, localidad de 5.000 habitantes, el alcalde ha prescindido de las luces y gracias a un grupo de voluntarios han construido adornos navideños de madera que después se podrán reciclar. Aquí no hay crisis de creatividad.