'National Geographic' destaca una ciudad española: "Es como una mujer mayor burguesa, que una vez fue hermosa"

Alfredo Pascual

El National Geographic ha vuelto a dedicar un extenso reportaje a una zona geográfica española. Tras recomendar 20 maravillas naturales y 11 pueblos medievales, el prestigioso medio ha elogiado y alabado Cantabria en general y Santander en particular con el diario del viaje del periodista Gavin Haines. 

La revista, que destaca la relevancia histórica que han tenido las importaciones de tabaco y café, empieza hablando de que en la capital cántabra se encuentra tanto la sede del banco Santander como el Centro Botín, el “Guggenheim de Santander”, comenta.  

Haines cita las palabras de su guía, Eugenia, para hacer una curiosa comparación: “Santander es como una mujer mayor burguesa, que una vez fue hermosa”. La conductora utiliza esta metáfora para explicar que gracias al Centro Botín la ciudad mira “hacia adelante en lugar de intercambiar glorias pasadas”. 

Otro lugar del que habla extensamente es de la “frondosa” península de la Magdalena. De ella focaliza principalmente su atención, igual que su guía, en el Palacio de la Magdalena, que “se construyó en 1909 como residencia de verano para Victoria Eugenie de Battenberg, la reina británica de España, y su esposo, el rey Alfonso XIII”. 

También comenta que quedó “maravillado por el almuerzo español de dos horas” en el mercado del Este antes de referirse a la siesta. “Eugenia me asegura que los cántabros no las hacen, pero yo rompo con la tradición local y cojo un barco de diez minutos para ir a Somo para dormir en la playa”, relata. 

A partir de ahí comienza su andadura por la Cantabria más rural.

Somo lo describe como “un pueblo con hermosas playas de arena donde el olor a estiércol de granjas fuera de la ciudad se mezcla con el aire salado del mar”. 

Después su viaje tiene una nueva parada en Treceño, donde conoce a Catherine Ferron. Camino a esta localidad y bajo la lluvia, se queda sorprendido por “lo verde que es todo”.

Todo antes de llegar y...

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