El número de presos saltó 60 % en 10 años en Brasil pero el hacinamiento continúa

Vista de un interior de la Penitenciaría Federal de Brasilia en Brasilia (Brasil). EFE/Joédson Alves/Archivo

Río de Janeiro, 14 feb (EFE).- La población penitenciaria de Brasil creció un 60 % en 10 años, pero no ocurrió lo mismo con la capacidad en las cárceles, que apenas alcanza para alojar a poco más del 50 % de los 758.676 reclusos que el país tenía en 2019, según informaron este viernes fuentes oficiales.

De acuerdo con un estudio divulgado por el Departamento Penitenciario Nacional (Depen), mientras que en 2009 Brasil tenía 473.626 presos que vivían en un espacio acondicionado para 278.726 internos; para junio de 2019 los más de 750.000 presos estaban recluidos en poco más de 461.000 cupos.

No obstante el número de presos en Brasil puede ser mayor, según cifras de organizaciones no gubernamentales.

Datos divulgados en julio del año pasado por Amnistía Internacional (AI) señalaban que la población carcelaria del gigante suramericano era de 812.000 personas.

Las expectativas para acabar con el hacinamiento no son muy alentadoras.

El Gobierno espera crear 20.000 cupos este año y tener 100.000 nuevas plazas para 2022.

Para el director del Depen, Fabiano Bordignon, el problema no es el número de presos sino lo que se hace con ellos. "El trabajo es una posibilidad", dijo.

"No tenemos muchos presos en Brasil, la verdad es que tenemos pocos cupos. El problema no es cuántos presos se tiene, sino qué se hace con ellos. Tiene que haber trabajo", aseguró durante la presentación del estudio.

Según el funcionario, además de la creación de cupos se debe impulsar la participación de los presos en proyectos de formación profesional y prestar "especial atención" a quienes obtienen la libertad.

Del total de presos citado en el informe, la mayoría (el 45,92 %) está en régimen cerrado, el 33,47 % es provisional, un 16,63 % está en régimen semiabierto y solo un 0,32 % disfruta de régimen abierto.

Además, de los más de 750.000 presos, el 34,7 % aún no ha sido condenado.

Los delitos relacionados con drogas, como el narcotráfico, son los que más personas tienen tras las rejas en Brasil, con el 39,42 % del total, seguidos por los delitos contra la propiedad (robo, hurto), que representan el 36,74 %.

Los delitos contra la persona (agresiones, homicidios) suman el 11,38 % y los delitos contra la dignidad sexual representan el 4,3 %.

Los datos también muestran que hubo incremento en el número de mujeres encarceladas en comparación con 2018. En 2019 había 37.800 mujeres recluidas, contra 36.400 en 2018, lo que rompió la tendencia a la baja en el encarcelamiento femenino que se había registrado desde 2016.

El sistema penitenciario brasileño es considerado por algunas organizaciones internacionales como uno de los "peores" y "más inhumanos" del mundo, debido a los altos índices de hacinamiento y a las pésimas condiciones en la que se encuentran los internos.

Brasil es considerado el tercer país con más reclusos en el mundo, detrás solo de Estados Unidos y China.