El muro fronterizo frena el turismo en el bosque de Bialowieza

·2 min de lectura

Desde que el Gobierno polaco ha flexibilizado las restricciones a lo largo de la frontera con Bielorrusia, se ha suprimido la "zona prohibida" creada el año pasado para frenar a los inmigrantes procedentes de este último país. En su lugar, ahora hay una franja de 200 metros de ancho.

A pesar de que los turistas ya pueden visitar estas zonas, la población local que depende del turismo se queja de que la situación sigue teniendo un impacto negativo en sus negocios.

"La información llegó simplemente demasiado tarde. No habrá grupos organizados que vengan a Bialowieza. Los turistas también están dispuestos a visitar otros lugares. Junio no es una buena época para reservar viajes, así que esperábamos qu la escasez fuera grande, pero no tanto. La verdad es que es muy grave. La gente de aquí está ávida no sólo de apoyo económico, sino también de ver turistas normales", explica Kamil Syller, propietario de una casa de huéspedes y activistas que ayudan a los inmigrantes en la frontera polaco-bielorrusa.

Sylle añade que la situación de los inmigrantes que han cruzado la frontera no ha cambiado mucho: "Han pasado muchas cosas: 30.000 hombres uniformados se quedaron aquí, se levantó la valla por unos cuantos miles de millones, y la gente que venía sigue viniendo. Se ha creado una valla para detener a la gente, y si funcionara, sería la primera del mundo en hacerlo. Es imposible. Por ejemplo hoy, hace 3 horas, había un grupo del Congo de 34 personas".

Y no sólo el turismo local está sufriendo, la naturaleza también se esta viendo afectada en el bosque de Bialowieza, Patrimonio de la Humanidad, como detalla Monika Matus, activista del 'Grupa Granica', que ayuda a los migrantes en la frontera, y de 'No al muro':  "Ya está perturbando fuertemente el ecosistema y las rutas migratorias de los animales. No se debería construir el muro en un sitio patrimonio de la UNESCO. Imaginemos que tuviéramos un muro en Venecia o alrededor del Taj Mahal. Entonces, ¿por qué hacemos esto aquí en Bialowieza?".

La guardia fronteriza polaca admite que la situación aún no está completamente controlada. Además, el muro que se está construyendo tardará un par de semanas más en estar finalizado, según su portavoz, Anna Michalska: "La construcción de la barrera física está prácticamente terminada. Los últimos trabajos técnicos están todavía en curso en algunas secciones. La instalación de la barrera electrónica ha comenzado. Se construirá esta barrera electrónica, en 60 días es decir, un sistema de sensores, cámaras y vigilancia. Y otros 30 días serán para la calibración de todos los sistemas. La situación se ha calmado un poco, aunque todos los días detenemos a personas que cruzan las fronteras ilegalmente. "

Los activistas que ayudan a los migrantes en la frontera dicen que el flujo de personas no ha disminuido. Sin embargo, está aumentando el número de nacionalidades diferentes, especialmente de África.