Las municipales de Brasil diseñan el mapa político que dista de Lula y Bolsonaro

Agencia EFE
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Río de Janeiro, 13 nov (EFE).- Las elecciones municipales del domingo en Brasil diseñarán un nuevo mapa político en el país en el que, por lo que anticipan los sondeos al menos en las capitales, los vencedores tienden a mantener distancia tanto del presidente Jair Bolsonaro como del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Los favoritos a vencer las elecciones en las 26 capitales regionales, según las últimas encuestas, son en su mayoría miembros de partidos de centroderecha ajenos a los discursos radicales que han caracterizado a la ultraderecha de Bolsonaro o a la izquierda de Lula, los responsables por la actual gran polarización de Brasil.

Los sondeos indican que tanto los candidatos apoyados por el jefe de Estado como los que vienen siendo respaldados por el exlíder sindical que gobernó Brasil entre 2003 y 2010 tienen dificultades incluso de llegar a una segunda vuelta, necesaria para los dos más votados en caso de que ninguno alcance más de la mitad de los votos.

La opción mayoritaria de los electores por el centro en las municipales de este año en Brasil y el rechazo a la polarización contrasta con el resultado de las elecciones de 2018, en las que, impulsada por el efecto Bolsonaro, la derecha conquistó no solo la Presidencia sino también importantes gobiernos regionales y grandes bancadas en el Congreso.

La derecha vencedora en 2018 entonó un discurso de explícito rechazo a la hegemonía que tuvo el izquierdista Partido de los Trabajadores (PT) de Lula desde 2003.

CANDIDATOS DE CENTRODERECHA LIDERAN SONDEOS

De acuerdo con los últimas encuestas, las candidaturas de al menos un representante de los partidos de centro están garantizadas en la segunda vuelta en las principales ciudades del país y algunos hasta pueden vencer sin necesidad de segunda vuelta.

Tal es el caso de Bruno Covas, que aspira a ser reelegido alcalde de Sao Paulo, la mayor ciudad del país, por el centrista Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), la formación del expresidente Fernando Henrique Cardoso (1995-2002).

El sondeo divulgado el jueves por la firma Datafolha muestra que Covas tiene el 32 % del favoritismo y que vencería a cualquier rival en una segunda vuelta.

El segundo lugar en Sao Paulo se lo disputan el excandidato presidencial Guilherme Boulos, del izquierdista Partido Socialismo y Libertad (PSOL), con 16 %; el derechista Celso Russomano (14 %), que cuenta con el apoyo de Bolsonaro y sufre con una fuerte tendencia de caída en las encuestas, y el centrista Marcio França (12 %).

Jilmar Tatto, el candidato apoyado por Lula, tan solo es el quinto favorito, con el 4 % de la intención de voto.

En Río de Janeiro, Salvador y Curitiba los candidatos del centroderechista Demócratas (DEM, un partido conservador que le otorga un apoyo pero crítico a Bolsonaro) son favoritos a vencer en primera vuelta y a imponerse a cualquier rival en la segunda.

Se trata de Eduardo Paes, que tiene el 34 % de la intención de voto para alcalde de Río; Bruno Reis, con 61 % del favoritismo en Salvador y posibilidades de vencer sin necesidad de segunda vuelta; y Rafael Greca, con 43,6 % de la intención de voto en Cutitiba.

Paes tiene una amplia ventaja sobre el obispo evangélico Marcelo Crivella (14 %), que aspira a ser reelegido con apoyo de Bolsonaro; y aún mayor sobre Benedita da Silva (8 %), la apuesta de Lula.

En Salvador Reis deja muy rezagada a Major Denise (13 %), la candidata de Lula, y en Curitiba Greca igualmente tiene gran ventaja sobre Fernando Francischini, la apuesta de Bolsonaro (6,7 %).

RESULTADO DE MUNICIPALES PUEDE FORTALECER CANDIDATURA DE CENTRO

Son precisamente el DEM del presidente del Congreso, Rodrigo Maia, y el PSDB del gobernador de Sao Paulo y presidenciable Joao Doria los partidos que vienen articulando la creación de un bloque de centro que pueda postular un candidato viable a las presidenciales de 2022 y romper la polarización del país.

A tales conversaciones se han sumado personalidades consideradas también presidenciables como el popular presentador de televisión Luciano Huck y el exjuez y exministro de Justicia Sergio Moro.

En Belo Horizonte, tercera mayor ciudad del país, el alcalde Alexandre Kalil, del centroderechista Partido Social Democrático (PSD), tiene el 65 % de la intención de voto y prácticamente garantizada su reelección sin necesidad de segunda vuelta. El candidato apoyado por Bolsonaro no tiene ni el 3 % del favoritismo.

Algunas excepciones al dominio de la centroderecha en las elecciones son Porto Alegre, en donde las encuestas las lidera la comunista Manuela D'Ávila (27 %), apoyada por Lula, y Fortaleza, un antiguo fortín del PT y en donde el favorito es el Capitán Wagner (29 %), la apuesta de Bolsonaro.

Pese a que abandonó el año pasado el Partido Social Liberal (PSL) por divergencias con sus líderes y no cuenta con una formación a la cual impulsar en las municipales, Bolsonaro puede ser apuntado como uno de los grandes perdedores ya que los contados candidatos a los que ha respaldado vienen derritiéndose en los sondeos.

El mandatario había dicho que no participaría en las municipales, pero terminó haciendo campaña por algunos candidatos muy próximos a su ideario político, en su mayoría sin posibilidades de vencer.

Esa apuesta por posibles perdedores tan solo busca garantizar el apoyo de los partidos más conservadores a su aspiración a ser reelegido en 2022, según analistas consultados por Efe.

"El actual escenario muestra que el encanto de los electores con la derecha más radical puede haber tenido un efecto rápido y eso puede afectar la aspiración de Bolsonaro a ser reelegido en 2022", asegura André Cesar, analista de la Hold Asesoría Legislativa.

Y el PT, pese a la activa participación de Lula en la campaña electoral, puede seguir desapareciendo gradualmente del mapa político de las municipales luego de que el número de alcaldías del partido ya cayera desde 630 conquistadas en 2012 hasta 256 en 2016.

La hegemonía del PT en la izquierda también está amenazada con el posible crecimiento en las municipales del Partido Socialista Brasileño y del Partido Democrático Laborista, que pueden conquistar alcaldías de peso como las de Recife y Fortaleza.

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