Muere sacerdote italiano que le había cedido su respirador a un enfermo de coronavirus más joven

Ivette Leyva
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En medio de la ola de fallecimientos provocada por el brote de coronavirus en Italia, llama la atención que más de 60 religiosos hayan perdido la vida. Como lo indica su profesión y su entrega, muchos de los pastores mantienen un contacto directo con la feligresía, lo que los convierte en víctimas fáciles de los contagios.

Tubo de un dispositivo de ventilación (Peter Kovalev\TASS via Getty Images)
Tubo de un dispositivo de ventilación (Peter Kovalev\TASS via Getty Images)

Así fueron los últimos tiempos de Giuseppe Berardelli, el párroco de Casnigo, una localidad ubicada en la Lombardía italiana, la zona más afectada por esta epidemia en toda Europa.

Poco después de experimentar los primeros síntomas de la enfermedad, este sacerdote de 72 años fue socorrido por los servicios médicos y conducido al hospital de Lovere.

Sin embargo, cuando se le ofreció ser auxiliado por un respirador artificial, Berardelli lo rechazó e indicó que se lo colocaran a una persona enferma y de mucho menos edad.

Según dicen todos en el pueblo, su gesto le costó la vida.

El diario italiano Araberara resaltó que Don Giuseppe había muerto “como un sacerdote”.

“Me conmueve profundamente el hecho que el arcipreste de Casnigo haya renunciado a su respirador para destinarlo a alguien más joven que él”, declaró un operador sanitario citado por ese diario.

De acuerdo con un comunicado firmado por Giuseppe Imberti, el alcalde de Casnigo, el párroco era una persona muy querida por todos, especialmente por su sencillez, humildad y trato cariñoso dentro y fuera de su ámbito parroquial.

“Sus antiguos feligreses –apuntó– todavía venían para encontrarlo. Tenía una capacidad increíble para resolver problemas económicos y para llamar a las puertas correctas en busca de ayuda”.

“Era un sacerdote que escuchaba a todos, que sabía escuchar, —enfatizó Clara Poli, quien por años fuera alcaldesa de Fiorano—. Quienquiera que se dirigía a él sabía que podía contar con su ayuda”.

“Cuando se le veía pasar era siempre alegre y lleno de entusiasmo. Ha regalado paz y alegría a nuestra comunidad”, expresó.

A su avanzada edad y hasta hace muy poco, el párroco Berardelli todavía era visto por el municipio encima de su vieja moto, dirigiéndose a donde fuera necesario, allí donde lo llamaran o considerara que era útil su labor pastoral.

Giuseppe Berardelli había nacido el 21 de agosto de 1947 en Fonteno, siendo ordenado sacerdote el 30 de junio de 1973.

Italia sigue siendo el país con un mayor índice de propagación del coronavirus. Hasta el momento la cifra de fallecidos es de 6820 personas.