Este es el motivo por el que los expertos aconsejan no salir a la calle tras la gran nevada

El hielo en las aceras y la nieve acumulada en los tejados y en las repisas de los edificios se han convertido ahora en los principales enemigos de los habitantes de las localidades más afectadas por la nevada que ha dejado la borrasca Filomena. El riesgo de sufrir algún traumatismo a consecuencia de un resbalón o de acabar sepultado bajo la nieve acumulada en las cubiertas de los edificios es muy elevado.

Por este motivo, los principales organismos públicos y expertos aconsejaban retirar la nieve amontonada en los aparatos de aire acondicionado y las ventanas tras las precipitaciones de este fin de semana. La recomendación pasaba por hacerlo antes de la bajada de las temperaturas para evitar que esa nieve se convirtiera en hielo y pudiera ocasionar daños graves a los viandantes.

También desaconsejaban salir a la calle para eludir resbalones que pudieran acabar en algún traumatismo. En el caso de tener que acudir a la vía pública, la Sociedad Española de Traumatología recomienda dar pasos muy cortitos con los pies ligeramente abiertos, tal y como hacen los pingüinos, para ganar estabilidad y no caernos.

Por su parte, la Guardia Civil aconseja evitar las aceras y caminar por el centro de las calles para que no nos alcancen las ramas de los árboles en caso de rotura por el peso y para no exponernos a los trozos de hielo que puedan caer de las cornisas o al desprendimiento de la nieve acumulada en los aleros y cubiertas.

Pues bien, las redes se han llenado de vídeos en los que se pueden ver numerosos ejemplos de árboles cediendo, incluso, en algún caso, alcanzando a algún peatón, así como montones de nieve cayendo sobre la vía desde lo alto de los edificios.

Uno de estos casos se ha producido en el municipio de Villafranca del Cid, en la provincia de Castellón, en la Comunidad Valenciana, donde un vecino ha grabado el momento en el que la nieve acumulada en el tejado de un inmueble de dos plantas se desprendía y caía como un plomo sobre la calzada. Por suerte, nadie pasaba por debajo, ya que de haber sido así habría acabado sepultado.

En otro de los vídeos difundidos a través de las redes, se puede observar a una persona salvándose por los pelos del impacto de varios bloques de nieve y hielo mientras paseaba junto a la fachada de un edificio con su perro.