La morsa Freya reaparece en Oslo y se da un baño de masas

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Una visita inesperada hace las delicias de los bañistas en una playa del condado de Baerum, en las afueras de Oslo. Se llama Freya, en honor a la diosa nórdica del amor, y es una morsa ya convertida en celebridad. Lleva meses en la costa y se la vio por primera vez en el norte de Noruega en 2019.

Desde entonces, se han reportado avistamientos en el Reino Unido, los Países Bajos, Dinamarca y Suecia.

Como una veraneante más, le gusta tumbarse al sol, a veces hundiendo los barcos en los que se posa con sus 600 kilos de peso.

Las autoridades noruegas aseguran que el mamífero se encuentra en buen estado y puede permanecer donde está, aunque insisten en que se debe tener precaución al nadar en el mar y mantener la distancia con el animal, evitando que ataque si se siente amenazada.

Las morsas son una especie protegida que suele pasar el verano en aguas heladas, pero la pérdida de hielo marino causada por el cambio climático está limitando su hábitat.

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