Morata y Nico Williams bien valen una 'Final Four'

Morata lucha por un balón. (Photo: PATRICIA DE MELO MOREIRA via Getty Images)
Morata lucha por un balón. (Photo: PATRICIA DE MELO MOREIRA via Getty Images)

Morata lucha por un balón. (Photo: PATRICIA DE MELO MOREIRA via Getty Images)

El partido parecía al empate, al enésimo marcador igualado entre Portugal y España... y a decirle adiós a la Final Four de la Nations League. Pero allá por el 87 apareció una particular asociacion, Nico Williams-Álvaro Morata para marcar un gol que vale la lucha por un título y un chute de ilusión con la vista puesta en el Mundial de Catar.

A la selección solo le valía ganar y en el loco partido disputado en Braga pudo haber sentenciado o haber certificado su derrota mucho antes, con momentos de intercambio de golpes en las dos áreas. Hasta el final, con una parada tipo fútbol sala, rodilla en tierra, de Unai Simón a Ronaldo. El gran líder portugués no tuvo su noche. Lastrado por los problemas físicos que pusieron en duda hasta su participación, CR7 estuvo tan voluntarioso como errático de cara a la portería rival, brillantemente protegida por el meta vasco.

No fue un partido fácil como tampoco lo fue la ronda de grupos, un camino lleno de ‘piedras’ en el que ‘La Roja’ (hoy de azul) se ha dejado muchos puntos por el camino. Los últimos, el sábado en Suiza en Zaragoza, en un traspiés sorprendente. Pero como ella, Portugal también estuvo errática y todo quedó para resolverse este martes en Braga. Por ello, Luis Enrique optó por revolucionar su once titular.

Los fallos de entonces se repitieron, no obstante. La falta de definición en el último tercio del campo reaparecieron, pese a la multitud de acercamientos y la posesión desplegada por la selección. Enfrente, un equipo más vertical con los puntales de Bernardo Silva y Diogo Jota, más la presencia, amenazante de por sí, de Ronaldo.

El factor Williams

Se echó atrás el equipo local en el último cuarto de hora, confiado de mantener un 0-0 que le aseguraba el pase a la Final Four. La falta de mordiente española durante buena parte del choque llevó a la zaga portuguesa a pensar que contendría también la oleada final, coincidente con la entrada de Nico Williams, que en su primera llamada con la absoluta llama a las puertas del Mundial.

Cambiaron las tornas entonces y el juego pasó a ser ‘cuesta abajo’ hacia la meta de Diogo Costa, hasta que en el 87′ un excelente balón en largo cruzado de Carvajal hacia el joven jugador del Athletic rompió la defensa lusitana. Williams, muy listo, cedió de cabeza en un pase de la muerte que Morata no desaprovechó. El ‘7’ hizo el gol del ‘9’, el de estar en el momento y lugar precisos para meter la pierna. Un pequeño toque que vale jugar por un nuevo título.

Eso será el año que viene. En junio de 2023, España disputará el título contra Croacia, Italia y Países Bajos. Entre medias queda un mundo (y un Mundial), pero el objetivo de ‘La Roja’ está cumplido. Otra vez.

Este artículo apareció originalmente en El HuffPost y ha sido actualizado.

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