Moody's baja nota argentina y advierte de pérdidas para bonistas por coronavirus

La agencia calificadora Moody's degradó este viernes la nota de Argentina un escalón, -manteniéndola en un nivel especulativo, al indicar que la crisis por el coronavirus podría empeorar las pérdidas de los acreedores.

"La nota Ca refleja las expectativas de Moody's de que los inversores privados incurran en perdidas significativas en el actual esquema de reestructuración del gobierno", en el contexto del choque financiero y económico derivado de la pandemia, indicó la agencia de calificación financiera.

En un momento complicado para Argentina -en recesión y en una negociación sobre su deuda complicada por el parón mundial provocado por la pandemia de coronavirus-, Moody's bajó la nota de Caa2 a Ca, un recorte que no cambia la categoría de la deuda de bono basura.

Argentina autorizó el 10 de marzo una reestructuración de deuda por 68.842 millones de dólares con bonistas privados y se proponía presentar una oferta pero el plan se demoró en el marco de la crisis sanitaria mundial y en un momento de fuertes restricciones de viajes.

El 20 de marzo, la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, dijo que "será necesario un alivio sustancial (por parte) de los acreedores privados para restablecer la sostenibilidad" de la deuda del país sudamericano.

Actualmente, la deuda de la tercera economía de América Latina asciende a unos 311.000 millones de dólares, equivalente a un 90% de su PIB.

Argentina atraviesa desde hace dos años una recesión con caída del Producto Interno Bruto de 2,1% en 2019 y de 2,5% en 2018.

"La perspectiva negativa refleja el riesgo de que las pérdidas de los inversores por la reestructuración del gobierno vayan más allá de niveles consistentes con la nota Ca, que normalmente demarca quitas de hasta 65%", dijo.

De la deuda, un 73% está nominada en moneda extrajera, en un momento en que la crisis por el coronavirus ha lastrado fuertemente las divisas latinoamericanas frente al dólar.

El país pidió un crédito al FMI en 2018 durante el gobierno de Mauricio Macri en medio de una estampida cambiaria que afectó a varios mercados emergentes.

El crédito por cerca de 57.000 millones de dólares fue el mayor de la historia de la institución, de los cuales Buenos Aires recibió 44.000 millones y el actual mandatario Alberto Fernández renunció a los siguientes tramos.