Montaner escribe sus memorias como "exiliado permanente" que no logra volver

El escritor y periodista cubano Carlos Alberto Montaner posa para una fotografía el 2 de diciembre de 2019 durante una entrevista con Efe en Miami, Florida (EE. UU.). EFE/Lorenzo Castro

Miami (EE.UU.), 3 dic (EFE).- Puesta la vista atrás, a sus 75 años el escritor y periodista cubano Carlos Alberto Montaner se ve a sí mismo como un "exiliado permanente" que no consiguió su viejo anhelo de volver a la tierra de origen, según dice en una entrevista con Efe en Miami.

Tras más de 55 años en el exilio, que incluyeron varias décadas en España, Montaner cree que para regresar a Cuba, de la que huyó a los 18 años de edad, "hizo lo que pudo, pero no fue suficiente", como lo confiesa en "Sin ir más lejos", las memorias que ha publicado bajo el sello editorial Debate y que presentará en esta ciudad de Florida el próximo 12 de diciembre.

Relata que, desaparecido el comunismo en Europa y esfumadas las dictaduras de derecha e izquierda en América Latina, creyó durante un tiempo que su "inevitable compatriota" Fidel Castro entraría en razón.

"No fue así. Mi dictador lo que hizo fue repetir una y otra vez que primero la isla se hundirá en el mar antes que abandonar el marxismo leninismo. No se hundió en el mar, pero casi", recordó el ensayista en la sede del Instituto Interamericano para la Democracia, del que fue fundador y presidente.

En sus memorias, cuya escritura, confiesa, fue espoleada tras una consulta en la que su médico le sugirió que se "apurara", deja constancia de su anhelo latente de volver "sin condiciones" a Cuba aunque cree que eso no va a ocurrir mientras "persista el régimen", el cual no obstante ve que está cambiando.

Montaner no es que crea que con Miguel Díaz-Canel vaya a haber un nuevo horizonte democrático pero sí que al actual presidente cubano le gustaría ser "el Adolfo Suárez" de la isla, en alusión al presidente del Gobierno español entre los años 1976 y 1981 y figura de la transición en el país europeo.

El ensayista afirma que a Díaz-Canel lo detiene Raúl Castro y "la generación del Moncada", es decir quienes asaltaron aquel cuartel de Santiago de Cuba en 1953, una acción que constituyó uno de los gérmenes de la Revolución Cubana.

"Cuando él (Raúl Castro) muera y no haya acceso a la represión y no tenga el control de la ciudadanía, se puede armar una primavera súbitamente", vaticinó. Habrán "ciertas oportunidades" de que aparezca alguien que cambie las cosas cuando aquellos "desaparezcan del radar", quizás en las próximas décadas, insistió.

"Pero yo no lo veré", agregó.

Con más de 30 libros publicados, entre ellos una importante obra ensayística, destaca en su bibliografía "Manual del perfecto idiota latinoamericano" (1996), el éxito de ventas que publicó junto a Plinio Apuleyo Mendoza y Álvaro Vargas Llosa y en el que de forma satírica retrataron la historia de América Latina y de sus élites.

"Me temo que sí", responde a la pregunta de si se mantiene vigente la tesis sostenida en el ensayo, al que le siguieron otras dos entregas en los años posteriores

"El ejemplo de Chile me parece conmovedor, es el país más exitoso de América Latina" y sin embargo "los idiotas salieron a quemarlo y destruirlo, y lo han logrado", manifestó, en referencia a los más de 45 días de protestas y disturbios sociales que han dejado al menos 23 fallecidos en ese país.

Protestas replicadas luego en Colombia, en gran parte por lo que Montaner califica como el "factor imitación" y que de alguna forma muestran cómo las democracias en la región siempre han estado en peligro.

El caso venezolano es una "transición hacia un estado delincuencial" y se justificaría una intervención militar, dice Montaner, quien se confiesa sorprendido con la salida de Evo Morales del poder en Bolivia y la llegada a la Presidencia de Uruguay del centroderechista Luis Lacalle Pou.

Para escapar de la convulsionada realidad, el periodista se ha amparado en la ficción, en la que se inició con la novela "Perromundo" (1972), a la que luego le siguieron "La mujer del coronel" (Alfaguara), "Tiempo de canallas" (Suma) y "Otra vez adiós" (Suma).

Si bien la última de las anteriores es la que mejores sensaciones le ha dejado, confiesa que la que más le entusiasma siempre es en la que está trabajando, que en la actualidad es una sobre el suicidio del cubano Paul Lafargue junto a su esposa, Laura Marx, una de las hijas de Karl Marx.

Una novela que le está requiriendo un trabajo de documentación, parecido al que le supuso su libro de memorias, si bien defiende que a diferencia de una biografía las memorias son "los hechos tal y como se recuerdan, y como se recuerdan en un momento dado".

"Las cosas cambian de color y textura muchísimo", aseveró.

Lorenzo Castro E.