Monica Raymund y "Hightown": "noir" LGBTQ, latino y de mujeres "con cojones"

Los Ángeles (EE.UU.), 12 may (EFE).- Un tipo duro, alcohólico y con problemas personales. Este es el protagonista habitual de las series policiales, pero "Hightown" trae ahora una sugerente novedad: ver el género "noir" desde la perspectiva de una mujer lesbiana y latina, según explicó a Efe la actriz hispana Monica Raymund.


"Lo que me parece genial de este proyecto es que normalmente veríamos un personaje así a través de los ojos de un hombre, pero verlo a través de los ojos de una mujer te muestra que tenemos que lidiar con serias adversidades y serios obstáculos. Y las mujeres también tenemos cojones", bromeó.


"Tenemos que enfrentar las mismas malas situaciones, los mismos enemigos, ya sea gente a la que tenemos que combatir o nuestros demonios internos", añadió.


Tras destacar en "Chicago Fire", Raymund (St. Petersburg, EE.UU., 1986) es ahora la protagonista de "Hightown", serie que estrenará Starz este domingo y en donde también figuran Amaury Nolasco, Riley Voelkel y James Badge Dale.


Esta serie parte de Jackie Quiñones (Raymund), una agente del Servicio Nacional de Pesca Marina que pasa el tiempo fuera del trabajo en las barras de los bares vaciando una copa tras otra.


Pero la aparición del cadáver de una mujer cambia su vida por completo.


"Los problemas personales de Jackie están envueltos en su alcoholismo, en su adicción", opinó Raymund.


"Está muy perdida. Muestra algo así como un exterior duro como una vía de tener sexo y de evitar los problemas reales, pero en el momento en que se ve obligada a quitarse la armadura ves que es muy vulnerable: una chica que no sabe lo que está haciendo", agregó al considerar que la trama criminal de la serie le ofrece a Jackie un camino "de redención"


La crisis sanitaria de los opiáceos que atraviesa EE.UU. y la violencia del narcotráfico son el telón de fondo de una serie ambientada en una ciudad costera muy particular llamada Provincetown.


"Es una especie de meca para la comunidad LGBTQ, es como el corazón del orgullo", contó Raymund, que se identifica como queer.


"Es una ciudad llena de gente queer. Su comunidad es superdiversa y ecléctica, y mi comunidad (LGBTQ) es muy aceptada ahí. Pero lo que es también fascinante de esa parte del noreste de EE.UU. es que, cuando los turistas ya no están, puede ser un lugar muy oscuro", apuntó sobre una serie que muestra "cómo de destructiva" es la epidemia de los opiáceos.


El perfil feminista de "Hightown" no solo viene dado por su protagonista sino también por el talento detrás de las cámaras: Rebecca Perry Cutter es la creadora de la serie y Rachel Morrison, la primera mujer en lograr una nominación al Óscar a mejor fotografía ("Mudbound", 2017), ha dirigido varios episodios.


"Hubo un momento en el que había cinco mujeres en los monitores preparando una escena conmigo como protagonista", recordó Raymund.


"Y miré a mi alrededor y fue como: 'Guau, no creí que iba a vivir lo suficiente para ver esto, para ver a las mujeres uniéndose como una comunidad'", añadió.


"Déjame decirte algo: ser una mujer ahora mismo es realmente interesante. No sé si alguien te lo ha dicho ya, pero hay muchas mujeres con las que he hablado que tienen una experiencia muy similar: sentir que pertenecemos a un club. Hay algo así como una conexión espiritual y tácita entre las mujeres (...). Espiritual es la palabra que me viene a la mente, igual suena bobo...", dijo.


Ese impulso colectivo y "transformación" a favor de un mundo feminista lo ha vivido en primera persona Raymund, quien ironizó con que siendo mujer, latina e integrante de la comunidad LGBTQ tenía toda las papeletas para ser discriminada y "marginada" por una industria todavía demasiado masculina, blanca y heterosexual como Hollywood.


"Ahora hay un espacio para nosotras para contar nuestras historias. Pero, por encima de todo, está verlo normalizado como en 'Hightown'", explicó.


"Esta serie se centra en la parte criminal y en la lucha de Jackie por permanecer sobria. No se centra en el color de mi piel, no se centra necesariamente en cómo me identifico sexualmente: simplemente es empezar a aceptar estas características como parte de un todo (...). Eso es una enorme mejoría", cerró.


David Villafranca

(c) Agencia EFE